Un hombre de 38 años fue condenado en Salta a 8 meses de prisión de ejecución efectiva por dos hechos de violencia contra su expareja ocurridos en distintos domicilios de la ciudad. La sentencia se dictó en un juicio abreviado, con acuerdo de las partes, y lo alcanzó por violación de domicilio, amenazas y desobediencia judicial, en concurso real y en calidad de autor. Además, fue declarado reincidente. La causa se apoyó en denuncias de la víctima, actuaciones policiales y testimonios incorporados al expediente, mientras que uno de los episodios ocurrió en barrio Gauchito Gil y el otro en barrio Solidaridad.
El condenado recibió 8 meses de prisión efectiva
La audiencia se desarrolló bajo la vigencia del nuevo Código Procesal Penal de la provincia y estuvo a cargo del juez Maximiliano Troyano. Por el Ministerio Público Fiscal intervino la auxiliar fiscal Raquel Barrionuevo, por expresa disposición de la fiscal penal de Violencia Familiar y de Género 4, Elisa Pérez, durante la formalización de la imputación.
Según se informó, el hombre fue condenado por los delitos de violación de domicilio, amenazas y desobediencia judicial. La resolución judicial también incluyó la declaración de reincidencia, ya que el acusado contaba con antecedentes penales vinculados con la misma víctima.
La pena impuesta fue de 8 meses de prisión de ejecución efectiva. El trámite se resolvió mediante juicio abreviado y con acuerdo de las partes, de acuerdo con los datos difundidos sobre el caso.
La acusación señaló dos episodios en barrios de Salta y una prohibición de acercamiento vigente
De acuerdo con el decreto de imputación, uno de los hechos ocurrió el 2 de mayo en barrio Gauchito Gil. Allí, el acusado llegó hasta la casa de su expareja y, presuntamente en estado de ebriedad, habría ingresado por la fuerza.
Siempre según la acusación, una vez adentro lanzó insultos y amenazas contra la mujer. Esas amenazas también habrían alcanzado a integrantes del grupo familiar, entre ellos el hijo mayor de la víctima.
El segundo episodio fue registrado días después en barrio Solidaridad. En ese lugar, el hombre se presentó pese a que tenía una prohibición de acercamiento vigente, conforme surge de la imputación.
La Fiscalía sostuvo la imputación con denuncias, policías y testigos
En el segundo hecho, la acusación indicó que el hombre amenazó con romper vehículos y agredir a las personas que estaban en el domicilio. Después se retiró, aunque regresó pocos minutos más tarde.
Fue en ese momento cuando personal policial lo detuvo. Para sostener la imputación, la Fiscalía tomó como base las denuncias hechas por la víctima, los informes de las actuaciones policiales y las declaraciones de testigos incorporadas a la causa.
Sobre el condenado ya pesaba una sentencia previa en perjuicio de su expareja por amenazas, desobediencia judicial y violación de domicilio. Por ese antecedente fue declarado reincidente en esta nueva resolución.

