El diputado Omar Exeni presentó en la Legislatura un proyecto para impedir el uso de redes sociales en menores de 15 años. La iniciativa fue impulsada después de una reunión con la fiscal de Ciberdelitos Sofía Cornejo, donde se analizó el uso de estas plataformas en casos de hostigamiento y bullying entre estudiantes. Según la fundamentación del texto, también se tomaron como base estudios y opiniones de especialistas sobre salud mental, desarrollo cerebral y convivencia escolar, con el objetivo de abrir una discusión sobre los límites del acceso temprano a la tecnología.
Exeni planteó frenar el acceso a redes sociales en menores de 15 años
La propuesta de Exeni ingresó a la Legislatura con un eje concreto: impedir que los menores de 15 años usen redes sociales. El planteo aparece en un contexto de cuestionamientos por los efectos que estas plataformas pueden tener en la vida cotidiana de chicos y adolescentes, tanto dentro como fuera de la escuela.
Según se informó en la fundamentación, el proyecto fue presentado luego de una reunión entre el legislador y la fiscal de Ciberdelitos Sofía Cornejo. En ese encuentro se abordó una situación que ambos analizaron como alarmante, vinculada al uso de redes para hostigar, exponer y ejercer bullying entre estudiantes.
A partir de casos de conflictos escolares, el texto también señala un dato mencionado como parte del diagnóstico: el 98% de esos episodios incluyen algún tipo de uso de redes para escraches, burlas o agresiones contra alumnos de nivel primario y secundario. Ese punto fue incorporado como uno de los argumentos centrales para sostener la iniciativa.
La iniciativa sobre redes sociales suma argumentos sobre salud mental y desarrollo cerebral
Entre los fundamentos del proyecto aparecen estudios neurobiológicos sobre el impacto del acceso temprano a las redes sociales. De acuerdo con lo citado en la iniciativa, la psiquiatra Marian Rojas Estapé sostiene que antes de los 16 años la corteza prefrontal, relacionada con el control de impulsos y la toma de decisiones, todavía no está completamente desarrollada.
En ese marco, el texto advierte que estas plataformas funcionan como una “droga digital”, ya que generan estímulos constantes. Siempre según lo expuesto en la fundamentación, eso altera la atención, favorece la gratificación inmediata y debilita la tolerancia a la frustración.
Además, el proyecto menciona que la exposición permanente a la comparación social puede aumentar los niveles de estrés. A la vez, se indica que ese proceso puede derivar en cuadros de ansiedad, depresión y problemas de autoestima en adolescentes.
Qué estudios y especialistas fueron citados en el proyecto de Exeni
La fundamentación también incorpora referencias a investigaciones del psicólogo social Jonathan Haidt, quien considera que la edad mínima para ingresar a redes sociales debería ubicarse en los 16 años. Según ese enfoque citado en el texto, una infancia “basada en el juego”, en lugar de una infancia “basada en el teléfono”, impacta en el desarrollo de habilidades sociales, en la calidad del sueño y en la capacidad de concentración.
Por otra parte, se sumaron antecedentes vinculados con la psicología y la psicopedagogía clínica. En ese campo, especialistas sostienen que el uso de redes antes de los 16 años puede generar efectos adversos como mayor fragilidad en la identidad en formación, dependencia de la validación externa, reducción de la atención sostenida y deterioro de la comprensión lectora.
El texto además remarca que la baja de interacciones cara a cara puede traducirse en dificultades para desarrollar empatía y para controlar impulsos. Con esos argumentos, la iniciativa impulsada por Exeni busca instalar una discusión sobre el papel de la tecnología durante la infancia y sobre la necesidad de fijar límites claros para proteger a los menores de 15 años.

