Un tribunal de Tarija dispuso la captura inmediata de Evo Morales, lo declaró en rebeldía y le impuso arraigo migratorio en el proceso en el que está acusado por presunta trata agravada de personas. La decisión fue tomada este miércoles 13 de mayo, luego de que el expresidente boliviano no se presentara a la audiencia de apertura del juicio y tampoco asistieran sus abogados. La medida fue resuelta por el Tribunal Primero de Sentencia de Tarija, mientras la causa sigue avanzando con más de 170 elementos probatorios, según informó la fiscalía departamental.
Además de la orden de aprehensión, la Justicia boliviana fijó otras restricciones judiciales contra el líder del MAS. De acuerdo con lo que se informó en el expediente, Morales permanece actualmente en la región del Chapare, uno de sus principales bastiones políticos. El caso judicial investiga una presunta relación del exmandatario con una menor de edad durante su etapa de gobierno.
Según la investigación, de ese vínculo habría nacido una hija. La ausencia de Morales en la audiencia fue el hecho que activó la declaración de rebeldía y, a la vez, la aplicación de medidas inmediatas por parte del tribunal. Desde la defensa rechazaron la resolución y denunciaron irregularidades en el proceso.
La captura de Evo fue ordenada tras su falta a la audiencia
La resolución fue adoptada por el Tribunal Primero de Sentencia de Tarija, presidido por el juez Carlos Oblitas. El expresidente debía presentarse en la audiencia de apertura del juicio, pero no asistió. A eso se sumó que tampoco concurrieron sus abogados, por lo que el tribunal avanzó con la declaración de rebeldía.
El presidente del Tribunal Departamental de Justicia, Luis Esteban Ortiz, sostuvo que el expediente cumplía con los requisitos legales para seguir adelante. “Se han cumplido todas las formalidades de rigor”, afirmó al referirse al avance del caso y a la decisión tomada por la Justicia en Tarija.
Junto con la captura, el tribunal dispuso arraigo migratorio y otras restricciones judiciales contra Morales. Según el texto difundido, el exmandatario permanece en el Chapare, una zona donde conserva respaldo político y que aparece mencionada en medio de la evolución de la causa.
La causa por trata agravada reúne más de 170 elementos, según la fiscalía
La investigación judicial apunta a una presunta relación de Evo Morales con una menor de edad durante el período en que ejercía la presidencia de Bolivia. De acuerdo con el expediente, de ese vínculo habría nacido una hija, un punto que forma parte del proceso que se tramita en Tarija.
Sobre ese avance, el fiscal departamental José Mogro aseguró que ya fueron reunidos más de 170 elementos probatorios contra el líder del MAS. “Se ha logrado recolectar una base sólida para sostener la acusación de trata agravada”, señaló el funcionario al dar detalles del trabajo realizado por la fiscalía.
La ausencia del acusado en la audiencia fue determinante para que el tribunal activara las medidas judiciales. Así, la Justicia boliviana resolvió la captura inmediata, el arraigo migratorio y otras restricciones dentro de un expediente que sigue sumando repercusión política en Bolivia.
La defensa cuestionó el proceso y habló de irregularidades
Desde el entorno jurídico de Morales rechazaron la decisión judicial. El exprocurador Wilfredo Chávez sostuvo que el caso responde, según su planteo, a una persecución política vinculada a la interna del oficialismo boliviano y a la crisis que atraviesa el país.
En la misma línea, el abogado Nelson Cox cuestionó el desarrollo del expediente al señalar que no se estarían respetando “estándares internacionales” y atribuyó al caso una supuesta instrumentalización de la Justicia. Esos planteos fueron expresados después de que el tribunal dictara la declaración de rebeldía y la orden de captura.
La situación suma un nuevo capítulo en la disputa interna entre Evo Morales y el presidente Luis Arce, en un escenario político y económico ya tensionado en Bolivia. El tema también tiene seguimiento en el norte argentino, sobre todo en Salta y en zonas de frontera, donde la coyuntura boliviana es observada por su impacto comercial, social y migratorio.

