La evacuación de 11.000 marinos bloqueados en el Estrecho de Ormuz empezó con un operativo coordinado por la Organización Marítima Internacional, Irán, Omán, Estados Unidos y países costeros del golfo Pérsico. La salida se realiza mediante convoyes con horarios definidos, bajo supervisión permanente y con reportes diarios sobre los buques que logran abandonar la zona. El cruce fue habilitado después de garantías de seguridad, rutas alternativas y un alto el fuego entre Irán y Estados Unidos, en medio de restricciones al tránsito marítimo por la presencia de minas en el canal principal.
Convoyes con horarios programados para salir del Estrecho de Ormuz
El operativo de salida se organizó de manera escalonada para que las embarcaciones puedan dejar la región sin utilizar el canal principal del estrecho, que quedó inutilizado por minas. Por ese motivo, las autoridades marítimas dispusieron recorridos alternativos para achicar los riesgos durante la travesía.
La Organización Marítima Internacional, conocida como OMI, recibe informes diarios sobre el avance del procedimiento. En esos reportes se detalla cuántos buques pudieron salir y cómo continúa el movimiento ordenado de las embarcaciones que permanecían retenidas en la zona.
Capitanes y propietarios comenzaron a mover los barcos después de recibir la autorización correspondiente. Además, los estados costeros participan en la supervisión de los convoyes y en el control de los peligros marcados sobre las rutas habilitadas.
11.000 marinos permanecían a bordo de cientos de buques
Las tripulaciones habían quedado atrapadas en cientos de barcos por el conflicto en Oriente Medio. El bloqueo también impactó en el movimiento de hidrocarburos a través del Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio marítimo internacional.
La situación se desarrolló en el marco de una guerra que dejó miles de muertos en Líbano. En ese contexto, las restricciones al tránsito marítimo se mantuvieron durante semanas, mientras avanzaban negociaciones internacionales para habilitar una salida segura.
El alto el fuego abrió la negociación entre Irán y Estados Unidos
La organización de la evacuación quedó habilitada después de la firma de un alto el fuego entre Irán y Estados Unidos. A partir de ese acuerdo, las partes involucradas siguieron con mesas de diálogo en Suiza, con mediación de Pakistán y Qatar, para definir cómo sería la reapertura del paso marítimo.
En esas conversaciones también ingresaron temas pendientes entre las partes, como el programa nuclear iraní y las sanciones internacionales. Las negociaciones técnicas llevaron a la creación de grupos de trabajo dedicados al monitoreo nuclear y a la administración conjunta del estrecho.
El régimen de Irán, a través de sus voceros, rechazó la inspección internacional de sus instalaciones nucleares dañadas. En paralelo, la administración estadounidense sostuvo que el entendimiento incluyó “concesiones sustanciales” en materia de supervisión.
La OMI mantiene la supervisión mientras se normaliza el tránsito
Washington suspendió de manera temporal las restricciones a la exportación de petróleo iraní. También autorizó el desbloqueo de fondos destinados a la compra de bienes específicos, dentro del acuerdo temporal alcanzado con Irán.
Después del bloqueo, la administración de Ormuz pasó a depender de un sistema conjunto con participación de Omán. En ese marco se analizó la posibilidad de aplicar tasas de tránsito a los barcos comerciales, aunque otros países rechazaron esa alternativa y defendieron la libre navegación por rutas internacionales.
La evacuación de marinos desde el golfo Pérsico se realiza al mismo tiempo que la normalización del paso de buques. La salida ordenada permitió que el tráfico petrolero recuperara niveles previos al conflicto y estabilizara los precios internacionales.
Las autoridades marítimas internacionales mantienen el dispositivo operativo sobre el Estrecho de Ormuz mientras continúan los cruces autorizados. La OMI conserva la supervisión del proceso y centraliza los informes diarios sobre los buques que abandonan la región.

