El escándalo por los créditos hipotecarios del Banco Nación a funcionarios detonó de lleno en la política argentina: Javier Milei salió a defender en vivo esas operaciones, la oposición lo cruzó, un gremio llamó a copar las sucursales para pedir los mismos préstamos y en los tribunales ya entraron denuncias para que se revelen todos los datos de las carpetas. En el centro de la tormenta aparece la línea “Más hogares con BNA”, con tasas más bajas y mejores condiciones que las de la banca privada, usada por dirigentes oficialistas y opositores.
La defensa de Milei que encendió más la polémica por los créditos
En una entrevista en el programa Economistas, por la TV Pública, Javier Milei se plantó a fondo para justificar los créditos del Banco Nación que tomaron sus funcionarios y aliados. El Presidente insistió en que las operaciones son legales y que, según su visión, también son legítimas, porque no chocan con los principios que dice sostener desde que llegó a la Casa Rosada.
Milei armó su defensa con una serie de preguntas que apuntó directamente a la conducta de quienes sacaron los créditos. “Si un funcionario toma un crédito en el Banco Nación, porque nosotros hemos definido nuestros valores morales, la pregunta es: ¿con eso mató gente? ¿Violenta el derecho a la vida? No”, lanzó, y remarcó que, para él, de esa forma “no está vulnerada” la primera línea de su esquema moral.
Después fue por otro de sus caballitos de batalla. “Vamos al segundo punto: la Libertad. ¿Alguien perdió la libertad por eso? No. Es decir, vos te podés seguir expresando, podés seguir caminando por tu calle, podés seguir haciendo negocios, podés juntarte a hacer este programa…”, detalló Milei, para sostener que la toma de esos créditos no le pisó ningún derecho civil, económico ni político a terceros.
Ya metido en el barro de la polémica, el Presidente buscó cerrar la discusión moral con una frase tajante. Desde su óptica, la clave es que “no se vulneraron” los valores que él considera centrales como política de Estado. Mientras tanto, las críticas seguían creciendo por la lista de beneficiarios que usaron los créditos del Banco Nación con condiciones preferenciales en plena crisis.
El conflicto por los créditos pegó también adentro del propio Gobierno nacional. El viernes pasado, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, pidió la renuncia indeclinable de su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, después de confirmarse que estaba entre los beneficiarios de los créditos hipotecarios del Banco Nación dirigidos a funcionarios y legisladores.
El nombre de Massaccesi no fue el único que salió a la luz. Según la página “Cuánto deben”, que recopila datos de deudas de funcionarios y legisladores, en la lista de libertarios con créditos del Banco Nación aparecen Felipe Núñez, director del BICE y asesor del ministro de Economía Luis Caputo; Federico Furiase, ex director del Banco Central y actual secretario de Finanzas; y Pedro Inchauspe, director del Banco Central.
En esa misma nómina figuran también Juan Pablo Carreira, conocido como Juan Doe y encargado de la cuenta de Twitter Oficina de Respuesta Oficial; el jefe de Gabinete del Ministerio de Defensa, Guillermo Madero; el director de YPF, Emiliano Mongilardi; y el propio Massaccesi, que hasta el viernes trabajaba como jefe de Gabinete del Ministerio de Capital Humano.
Lista de beneficiarios y chispazos en el Congreso por el Banco Nación
El impacto de los créditos del Banco Nación llegó hasta el Congreso y desató una catarata de cruces políticos. De acuerdo con la base “Cuánto deben”, entre los beneficiarios también hay legisladores nacionales: los diputados Alejandro Bongiovanni, Santiago Santurio, Mariano Campero y Lorena Villaverde aparecen como tomadores de estos créditos hipotecarios especiales.
El listado se completa, al menos en lo difundido hasta ahora, con Sharif Menem, director de la secretaría privada en la Cámara de Diputados. Cada nombre que se sumaba a la nómina alimentaba más bronca y sospechas sobre cómo se manejaron las carpetas dentro del Banco Nación y quiénes pudieron acelerar los trámites por su cargo político.
La difusión masiva de los beneficiarios de estos créditos disparó una pelea abierta entre referentes libertarios y dirigentes vinculados al kirchnerismo. Por un lado, se marcó la contradicción de que funcionarios de La Libertad Avanza, que en campaña hablaban de privatizar o hasta cerrar el Banco Nación, terminaran recurriendo a esa misma entidad estatal para sacar créditos con condiciones consideradas muy favorables, en vez de ir a la banca privada.
Por el otro lado, se señaló que en la lista también hay funcionarios del Frente de Todos que habían criticado fuerte en público los créditos UVA y sin embargo aparecen como deudores hipotecarios. Así, la pelea política se convirtió en un ida y vuelta de acusaciones cruzadas, con el Banco Nación y sus créditos en el centro de la escena.
Las condiciones especiales de los créditos bajo la lupa
Mientras crecía la fogonera política, empezaron a circular los detalles finos de la línea “Más hogares con BNA”, el producto financiero del Banco Nación que aprovecharon funcionarios y legisladores. La bronca se concentró en que ofrece mejores condiciones que cualquier banco privado hoy en el mercado, incluso para quienes ya cobran el sueldo en esa entidad estatal.
Entre las características que se destacaron figura que el préstamo puede llegar a cubrir hasta el 90% del valor del inmueble, cuando lo habitual ronda el 75%. Eso significa que el comprador necesita poner mucho menos ahorro propio para cerrar la operación. Además, la relación cuota/ingreso se estira hasta el 30%, frente al 25% que se maneja como tope en otras entidades, lo que habilita montos de crédito más altos.
A todo esto se suma un dato clave: según se remarcó, ningún banco privado está ofreciendo hoy una tasa de interés tan baja como la que tiene esta línea del Banco Nación. Esa combinación de porcentaje financiado, tope de cuota e interés es la que terminó siendo el corazón del escándalo por los créditos que alcanzaron a la casta política, tanto del oficialismo como de sectores opositores.
Desde adentro del Banco Nación dejaron trascender que todos los créditos cuestionados se otorgaron “respetando las condiciones objetivas fijadas por la entidad”. Señalaron que las operaciones están limitadas a “personas humanas en actividad laboral en relación de dependencia de planta permanente y contratados con contrato vigente al momento del otorgamiento, que pertenezcan al Sector Público Nacional o Provinciales, clientes pertenecientes a Empresas con capital mayoritariamente estatal, como así también de Universidades Públicas Nacionales y que cobren sus haberes a través del Banco”.
A pesar de esa defensa técnica, la oposición puso el foco en algunos casos puntuales. Se destacó, por ejemplo, que Federico Furiase habría obtenido un crédito para su tercera vivienda; que Sharif Menem logró cumplir las condiciones exigidas con apenas 24 años y en su primer empleo formal; y que Lorena Villaverde consiguió pasar los filtros aun teniendo un fallo judicial en su contra con un embargo vigente.
El legislador santafesino Esteban Paulón, en declaraciones a LED FM, se centró especialmente en el crédito de Villaverde. “Técnicamente se lo rechazaron porque Villaverde está embargada y procesada en una causa por estafa por sobrevender lotes para desarrollos inmobiliarios. Y desde la central alguien levanta un teléfono, finalmente el crédito se aprueba”, relató al describir la secuencia que, según su versión, rodeó la aprobación de esa carpeta.
El sindicato que llamó a copar el Banco Nación y la pelea por la igualdad de trato
Mientras seguían las chicanas entre oficialismo y oposición, el sindicato ATE decidió dar un paso propio en medio del escándalo por los créditos del Banco Nación otorgados bajo condiciones especiales. La conducción del gremio convocó a más de 1.000 delegados y a sus afiliados a presentarse en las sucursales de todo el país para pedir créditos con las mismas modalidades que los que recibieron funcionarios, diputados y allegados al oficialismo.
“Ahora los trabajadores somos los que queremos créditos de los mismos montos, con las mismas tasas de interés y los mismos plazos de financiación que tuvieron los funcionarios, diputados y allegados de La Libertad Avanza”, declaró el dirigente Rodolfo Aguiar, dejando en claro el reclamo de trato igualitario frente a las ventajas que habrían tenido los políticos dentro del Banco Nación.
Desde La Libertad Avanza respondieron señalando que esa línea del Banco Nación no fue usada solo por el oficialismo actual. En ese marco, mencionaron a Julia Strada, legisladora del Frente de Todos y ex directora del Banco Nación durante el gobierno de Alberto Fernández. Strada publicó en sus redes sociales el detalle de los pasos que siguió para acceder a su propio crédito y pidió que los funcionarios señalados hicieran lo mismo para despejar dudas.
En ese ida y vuelta, la diputada apuntó también al ministro de Economía. “Querido Toto: que Núñez y Furiase – que estaba en situación 2 – muestren los papeles. Es fácil. Sos su jefe. No creo que quieras ocultar cosas no?”, escribió, instando a Luis Caputo a que sus subordinados exhiban la documentación que respalda sus créditos hipotecarios.
En paralelo al ruido político y sindical, el tema ya aterrizó de lleno en la Justicia. Las denuncias presentadas en los tribunales incluyeron pedidos concretos de medidas de prueba dirigidas al Banco Nación. Quienes denunciaron reclamaron que la entidad entregue, para cada una de las operaciones observadas, los datos completos de los créditos, los plazos pactados y la información necesaria para establecer si esos trámites se resolvieron con una velocidad distinta a la habitual.
Según consta en esas presentaciones, será la investigación judicial la que determine si hubo o no algún tipo de trato diferencial o irregularidades en las condiciones de otorgamiento de estos créditos hipotecarios del Banco Nación a funcionarios y legisladores.


Milei respaldó los créditos del Banco Nación que tomaron funcionarios libertarios