Las empleadas domésticas de Salta, agrupadas en Unidas Podemos Lograrlo, reclamaron la intervención de organismos gubernamentales para acompañar al sector, garantizar sus derechos laborales y mejorar las condiciones de empleo. La referente Ana Díaz denunció que algunas trabajadoras atraviesan malos tratos, intimidaciones y restricciones para acceder a alimentos mientras cumplen jornadas extensas en casas particulares.
El planteo fue difundido mediante una carta abierta dirigida a la sociedad. Allí, la organización solicitó remuneraciones acordes a las tareas realizadas, cumplimiento de las normas vigentes y reconocimiento para el trabajo doméstico y de cuidado.
Según Díaz, la visibilización de las situaciones que afectan a las trabajadoras no debería quedar solamente en manos de grupos independientes. La referente sostuvo que las áreas estatales responsables deben brindar apoyo y seguimiento.
El pedido de empleadas domésticas por acompañamiento
“La visibilización debería venir, no de nosotras, que somos un grupo independiente, sino de la parte gubernamental para que apoye y acompañe a la trabajadora”, sostuvo Díaz durante una entrevista con el programa ‘No es una tarde cualquiera’, por Aries.
Unidas Podemos Lograrlo funciona de manera independiente y reúne dos grupos con aproximadamente 300 trabajadoras. En esos espacios intercambian información y dan a conocer situaciones que atraviesan quienes realizan tareas en casas particulares.
El reclamo incluye el pago de salarios justos, el respeto de los derechos laborales y una mayor presencia de las instituciones encargadas de proteger a las trabajadoras. También remarcaron el valor de las tareas domésticas y de cuidado para la organización de los hogares y la economía.
Las denuncias por comida y malos tratos durante el trabajo
Díaz afirmó que algunas empleadas siguen atravesando episodios de violencia, intimidación y malos tratos. “Todavía siguen maltratando, violentando, amedrentando a la mujer trabajadora de casa particular”, aseguró.
Además, mencionó dificultades para acceder a alimentos durante jornadas laborales extensas. De acuerdo con la referente, algunas trabajadoras llevan desde sus casas comida, pan y saquitos de té ante restricciones que, según expuso, imponen algunos empleadores.
las condiciones en casas particulares
La referente recordó que la actividad cuenta con reconocimiento legal y está contemplada por la Ley 26.844. Señaló que las tareas desarrolladas por trabajadoras de casas particulares permitieron que numerosas personas y familias avanzaran con sus propias actividades.
De acuerdo con Díaz, la normativa establece que los empleadores deben otorgar una alimentación adecuada, según la modalidad y la duración de la jornada laboral. La referente indicó que algunas empleadas reciben la advertencia de que sus lugares de trabajo no son comedores.
La denuncia también incluyó impedimentos para tomar una taza de té con azúcar y posibles limitaciones para acceder a agua caliente durante el cumplimiento de las tareas.


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