El brote de ébola en Congo alcanzó el mayor número de casos confirmados registrado en el primer mes de un episodio de esta enfermedad, según datos oficiales y de la OMS. El Ministerio congoleño de la Comunicación informó 1.048 contagios confirmados y 267 muertes desde la declaración del brote, el 15 de mayo, en el este de la República Democrática de Congo. El último boletín, difundido la noche del 22 de junio con información reunida hasta el 21 de junio, ubicó la tasa de letalidad en 25,5 %.
La situación sanitaria se mantiene con transmisión dentro de las comunidades afectadas, de acuerdo con los reportes oficiales. Los contagios fueron detectados en 34 de las 104 zonas de salud de las tres provincias congoleñas alcanzadas por el brote.
Casos de ébola confirmados en tres provincias del este congoleño
El informe del Ministerio congoleño señaló que al menos 371 personas permanecen “hospitalizadas o en aislamiento”. Además, indicó que la tasa de rastreo de contactos llega al 70,8 %, un dato seguido de cerca por las autoridades sanitarias por la forma de transmisión de la enfermedad.
Hasta el reporte oficial más reciente, 112 pacientes se recuperaron del ébola. En el mismo documento, las autoridades indicaron que “los esfuerzos de vigilancia se están reforzando”, mientras continúa la búsqueda de contactos vinculados con los casos ya confirmados.
El Instituto Nacional de Salud Pública de la República Democrática de Congo también publicó su propio análisis. Allí advirtió que el aumento semanal de casos confirmados muestra una transmisión sostenida en la comunidad, y señaló que la epidemia podría extenderse geográficamente con rapidez si no se aplican pronto medidas de salud pública.
Ituri concentra la mayor parte del brote declarado en mayo
La provincia de Ituri, ubicada en la frontera con Uganda y Sudán del Sur, aparece como el epicentro del brote. Según los datos oficiales, esa zona reúne el 91 % de los casos y el 80,9 % de las muertes registradas hasta ahora.
Desde Ituri, el brote también se extendió hacia Kivu del Norte y Kivu del Sur, otras dos provincias del este congoleño. En paralelo, la propagación llegó a Uganda, donde se confirmaron 19 contagios; de ese total, 14 fueron considerados importados desde la RDC y entre ellos se notificaron dos fallecimientos.
La OMS vinculó el avance con la llegada del virus a áreas urbanas
Además de los datos informados por Congo, un alto cargo de la Organización Mundial de la Salud comunicó el martes 23 de junio que el brote acumuló en su primer mes la cifra más alta de casos confirmados registrada hasta ahora para cualquier episodio de ébola. La explicación señalada por la OMS apunta a la rápida llegada del virus a zonas urbanas.
El brote corresponde a la cepa Bundibugyo. De acuerdo con expertos citados en los reportes, fue detectado tarde y el virus ya habría circulado durante meses antes de que la epidemia fuera declarada oficialmente el 15 de mayo. Desde ese momento, los contagios confirmados superaron el millar y las muertes llegaron a 267.
Abdirahman Mahamud, de la OMS, explicó durante una rueda de prensa en Ginebra que una de las claves de la magnitud del brote está relacionada con los lugares donde aparecieron algunos de los primeros casos confirmados. Según indicó, esos contagios iniciales se produjeron en centros urbanos, entre ellos Bunia y la ciudad minera de Mongbwalu.
La respuesta sanitaria sumó más camas para pacientes
Mahamud comparó esa dinámica con otros episodios de ébola que, en muchos casos, fueron detectados primero en zonas rurales. Según dijo, en esos antecedentes los brotes a menudo se apagaban con rapidez antes de alcanzar una propagación mayor. “Lo importante es que tenemos que intensificar la respuesta, ya que este brote avanza más rápido que nosotros”, afirmó ante la prensa, tras regresar de Bunia la semana pasada.
El representante de la OMS también mencionó elementos considerados favorables dentro de la respuesta sanitaria. Entre ellos, señaló que en las últimas dos semanas aumentó con rapidez la disponibilidad de camas para pacientes con ébola, hasta superar las 500, y agregó que hay indicios de una disminución en la resistencia comunitaria y en la hostilidad hacia el personal que trabaja frente al brote.
“Cada vez más comunidades son conscientes del riesgo que supone el ébola y solicitan recursos para protegerse y hacer frente a la situación”, indicó Mahamud.
En el campamento de desplazados de Kigonze, en Bunia, al este de la República Democrática del Congo, un trabajador sanitario con equipo de protección individual permanecía cerca de personas desplazadas que esperaban el entierro de presuntas víctimas de ébola. La escena fue registrada el 18 de junio de 2026, un mes después de la declaración del brote.
Hasta el momento, los dos mayores brotes de ébola registrados fueron el de África Occidental, en Guinea, Sierra Leona y Liberia, que dejó 11.000 muertos entre 2014 y 2016, y otro menos mortal ocurrido en Congo en 2018.

