Un docente rural de Colonia Aborigen volvió a sacudir las redes con una fuerte cadena solidaria: después de conseguir una bicicleta para un alumno que caminaba kilómetros para estudiar, ahora busca remeras y buzos de egresados para 16 chicos Qom de séptimo grado de la Escuela N.º 569 “San Miguel de Tucumán”. La movida viene creciendo con el apoyo de vecinos y de un empresario que ya había donado una bici nueva, y otra vez pone sobre la mesa el esfuerzo diario que hacen los estudiantes rurales para no abandonar la escuela.
El docente que vio a un pibe caminando 4 km y desató una cadena solidaria
El protagonista es Walter “Beto” Gómez, un docente rural de la Escuela N.º 569, ubicada en Colonia Aborigen, que hace tiempo viene marcando la diferencia en silencio. Un día se cruzó, una y otra vez, con la misma imagen: Lucas Martín, de 12 años, avanzando a pie, bajo el frío y la lluvia, para no faltar a clases. El chico hacía cerca de 4 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, todos los días.
Ese esfuerzo cotidiano fue lo que lo sacudió. Según relataron desde la comunidad educativa, Gómez decidió que el pibe no podía seguir gastando tanta energía solo en llegar a la escuela. Ahí se le ocurrió arrancar una cadena solidaria para conseguirle una bicicleta, aunque estuviera usada, con tal de acortar ese camino eterno entre su casa y el aula.
El maestro empezó a contar la historia de Lucas por todos lados, apelando a la empatía de quienes pudieran colaborar. Lo que parecía una colecta chica, casi de barrio, terminó explotando cuando un empresario se enteró de la situación del alumno que caminaba 4 kilómetros para estudiar y se ofreció a donar una bicicleta nueva, cambiando por completo el plan inicial.
De la bicicleta al sueño de los buzos de egresados para 16 chicos Qom
La entrega del rodado se hizo en la propia escuela, con Gómez llevando la bicicleta en su moto hasta el edificio para sorprender al alumno. Testigos describieron una escena cargada de emoción: el chico recibiendo su bici nueva y sus compañeros aplaudiendo, mientras el docente rural intentaba mantener la calma en medio de los abrazos.
Desde ese día, Lucas ya no camina los 4 kilómetros, los recorre arriba de su bici. Para muchos en Colonia Aborigen, ese momento fue leído como un golpe directo contra la deserción escolar y contra las distancias eternas que soportan los estudiantes rurales. A la vez, reforzó el rol social de los maestros de campo, que suelen meterse de lleno en los problemas concretos de las familias.
Pero la cosa no quedó ahí. Impulsado por la respuesta que tuvo la primera cadena solidaria, Gómez gestionó también guardapolvos para todos los alumnos de séptimo grado. Y, viendo que eso era posible, se largó a una nueva cruzada: juntar plata para las remeras y buzos de egresados de 16 estudiantes de la comunidad Qom que cursan en la Escuela N.º 569.
Cómo sigue la cadena solidaria del maestro y sus alumnos
La nueva etapa de esta cadena solidaria apunta a que ningún chico Qom de séptimo se quede sin su ropa de egreso, algo que muchos dan por hecho en las ciudades, pero que en zonas rurales suele ser un lujo. Desde la comunidad educativa remarcan que la idea es que los 16 estudiantes tengan sus remeras y buzos iguales, listos para el cierre del año.
La historia del docente rural, su alumno y la bicicleta que cambió un camino de 4 kilómetros ya circula fuerte entre vecinos y donantes, y fue presentada por referentes de la zona como “un gesto de profunda empatía” y “un triunfo contra la deserción escolar y las dificultades geográficas que enfrentan los estudiantes en contextos rurales”.

