El Gobierno intentará avanzar en Diputados con el Súper RIGI y el pago a holdouts durante la sesión convocada para este miércoles a las 12. El temario también incluye convenios internacionales y llega después de que el oficialismo frenara el intento opositor de llevar a Manuel Adorni a una interpelación. La expectativa está puesta en conseguir quórum y reunir los votos necesarios, ya que el armado parlamentario quedó sostenido por bloques aliados que acompañaron el tratamiento en comisión.
Diputados: el quórum será el primer filtro para abrir la sesión
La Cámara de Diputados fue convocada para sesionar este miércoles a las 12 con una agenda que el oficialismo buscará poner en el centro de su trabajo parlamentario. Entre los temas aparecen el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, llamado Súper RIGI, la autorización para cumplir un acuerdo de pago con acreedores que mantienen bonos de la deuda defaulteada del 2001 y varios convenios internacionales.
Dentro de la bancada libertaria, el primer objetivo será alcanzar el quórum. Luego, si la sesión queda habilitada, el oficialismo deberá juntar los votos para aprobar las dos iniciativas principales. Durante el debate en comisión, los proyectos recibieron acompañamiento del PRO, la UCR, el MID, Innovación Federal, Independencia de Tucumán, Por Santa Cruz y Producción y Trabajo de San Juan.
Con ese respaldo previo, el cálculo parlamentario ubica al bloque que impulsa los proyectos con al menos 130 votos asegurados. Sin embargo, el armado para llegar al recinto se dio después de una negociación con sectores aliados. El martes, esos bloques no bajaron al recinto para habilitar el quórum, en el marco de un acuerdo con Martín Menem, quien aceptó abrir en comisión el debate de todos los pedidos de interpelación al jefe de Gabinete.
Según pudo saber Infobae, ese entendimiento también incluyó el compromiso de esos mismos aliados de acompañar la agenda legislativa del Gobierno. Esa postura fue en línea con lo que ya había ocurrido durante el análisis de los proyectos en comisión, donde se sumaron cambios al texto para destrabar el dictamen y dejarlo listo para el tratamiento en el recinto.
Súper RIGI: las inversiones previstas superan los USD 1.000 millones
El Súper RIGI apunta a promover desembolsos superiores a USD 1.000 millones en actividades definidas como “industrias del futuro”. Dentro de esa clasificación se incluyen la producción de baterías de litio, la fabricación de autos eléctricos, los desarrollos de Inteligencia Artificial, los centros de datos, los paneles solares, las turbinas eólicas y los proyectos vinculados a la cadena de valor del uranio.
La amplitud de esa categoría fue uno de los puntos centrales del proyecto debatido por los diputados. La propuesta incorpora beneficios impositivos y aduaneros, entre ellos una tasa especial del 15% en el Impuesto a las Ganancias, un mecanismo de amortización acelerada para inversiones en bienes muebles y obras de infraestructura, y la posibilidad de descontar quebrantos sin límite de tiempo.
El esquema también contempla una alícuota reducida del 3,5% aplicada sobre dividendos y utilidades. En materia comercial y fiscal, el texto establece arancel cero para importaciones y 0% de retenciones a exportaciones. Además, fija un máximo del 0,5% para Ingresos Brutos en las provincias que adhieran al régimen y limita la posibilidad de que los municipios cobren tasas calculadas directamente sobre las ventas.
Al igual que el RIGI, la iniciativa prevé una estabilidad regulatoria durante 30 años para los proyectos alcanzados. Para conseguir el dictamen, el oficialismo aceptó modificaciones pedidas por bloques aliados. Una de ellas establece que las inversiones en investigación y desarrollo vinculadas al proyecto sean computadas por el doble de su valor al calcular el monto mínimo exigido para ingresar al régimen.
Esa ponderación especial, de todos modos, queda limitada al 20% del monto mínimo de inversión. Todo lo que supere ese porcentaje será considerado por su valor nominal. Otra condición agregada obliga a presentar un plan orientado al desarrollo de proveedores locales, con un compromiso no inferior al 20% del monto total destinado a adquisiciones de bienes y servicios durante la ejecución del proyecto.
La exigencia quedó sujeta a que “la oferta de proveedores locales se encuentre disponible y en condiciones de mercado en cuanto a precio y calidad”. El dictamen también sumó un requisito técnico: los proyectos deberán contar con un informe que acredite que no afectan la sustentabilidad de los recursos naturales ni la capacidad de la infraestructura existente en su zona de influencia.
Pago a holdouts: el acuerdo debe tener sanción antes del 30 de junio
El segundo punto de mayor peso para la Casa Rosada será el proyecto que autoriza la ejecución de un plan de pago a dos holdouts que conservan títulos de la deuda defaulteada del 2001. La iniciativa ya fue aprobada por el Senado con 40 votos afirmativos y 22 negativos, y debe recibir sanción antes del 30 de junio, fecha fijada como último plazo dentro del entendimiento alcanzado.
El acuerdo de conciliación fue celebrado en la Justicia norteamericana e incluye una quita cercana al 30% sobre las sumas reclamadas. En ese marco, el Estado argentino deberá pagar USD 67 millones a la firma “Bainbridge Ltd.” y USD 104 millones al grupo de holdouts encabezado por “Attestor Value Master Fund LP.”. En conjunto, el monto previsto asciende a USD 171 millones.
Los dos fondos integran el grupo de acreedores que mantuvieron reclamos activos y no ingresaron a los canjes de deuda realizados después del default, es decir, la cesación de pagos declarada a fines de 2001. La aprobación parlamentaria del entendimiento permitirá dejar sin efecto medidas de ejecución de embargos tramitadas en la Justicia de Estados Unidos contra activos soberanos argentinos.
Entre esos activos se mencionan acciones del Banco Nación y de Aerolíneas Argentinas. La sesión también tendrá un componente particular por la situación del diputado pampeano Adrián Ravier. Será su última participación en la Cámara de Diputados, luego de haber sido designado como nuevo vocero presidencial a raíz del escándalo que involucra a Manuel Adorni.
Dentro del oficialismo se analizaban distintas alternativas sobre los tiempos de salida de Ravier de su banca. Si renunciara antes de la sesión, no podría contribuir al quórum, un dato sensible para el cálculo parlamentario. En la bancada oficialista sostienen que “los números están muy justos”, por lo que no descartaban que el flamante vocero continúe como diputado hasta que se aprueben todos los proyectos incluidos en el temario.


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