Este martes se recuerda en todo el pais el Día Nacional de la Zamba, una fecha que pone en primer plano a la clásica zamba “La 7 de abril” y, al mismo tiempo, destapa una vieja pelea entre provincias. La jornada, que rinde homenaje a esta danza de galanteo tan bailada en peñas y festivales, está atada directamente a esa obra, famosa por ser la primera zamba registrada en SADAIC. Mientras se multiplican los saludos por el Día Nacional de la Zamba, la pregunta sigue picando fuerte: ¿de quién es en verdad “La 7 de abril”?
La 7 de abril, la zamba que marcó el Día Nacional de la Zamba
En los papeles oficiales se recuerda que “La 7 de abril” fue la primera zamba inscripta en SADAIC, y por eso quedó vinculada al Día Nacional de la Zamba que se conmemora hoy. Esa conexión hizo que la creación se vuelva símbolo obligado cada vez que se habla de esta fecha, tanto en escenarios como en medios.
Sin embargo, detrás de la música y el romanticismo de la danza, la historia viene cargada de chispa entre provincias. Desde hace décadas, referentes de Tucumán y Santiago del Estero discuten quién puede plantarse y decir: “Esta zamba es nuestra”.
En medio de cada aniversario del Día Nacional de la Zamba, esa discusión vuelve a sonar fuerte en radios, festivales y tertulias folklóricas, donde se repiten versiones encontradas sobre el verdadero origen de la pieza.
Andrés Chazarreta, el primer registro en 1916
Según datos históricos mencionados por estudiosos del folklore, el santiagueño Andrés Chazarreta decidió anotar “La 7 de abril” en SADAIC en 1916. Lo hizo con ese título después de escucharla en manos de músicos populares de Santiago del Estero, que ya la tocaban de oído en reuniones y bailes.
Ese trámite dejó asentado su nombre como responsable del registro, algo que para muchos santiagueños es prueba suficiente de que la zamba les pertenece y que el Día Nacional de la Zamba también debería reconocerse desde esa raíz.
El reclamo tucumano y un nuevo registro de la zamba
La historia no terminó ahí, porque años después apareció otra versión en los archivos. En 1923, la misma zamba “La 7 de abril” fue registrada otra vez, pero ahora a nombre del músico tucumano Manuel Gómez Carrillo, lo que desató todavía más polémica.
De acuerdo con lo que señalan los documentos, Gómez Carrillo habría recogido la melodía de un violinista tucumano de fines del siglo XIX, mucho antes del registro de 1916. Para el lado tucumano, ese detalle alimenta la idea de que la obra nació en su provincia.
Con esos papeles en mano, defensores de la versión tucumana sostienen que el Día Nacional de la Zamba también debería reconocer ese origen, ya que la pieza circulaba en su territorio bastante antes de llegar a los oídos de Chazarreta.
Una disputa que sigue abierta más de un siglo después
La doble inscripción de “La 7 de abril” en SADAIC, con fechas y nombres distintos, dejó plantada una duda que nunca se terminó de aclarar del todo. Hasta hoy, Tucumán y Santiago del Estero mantienen posiciones enfrentadas sobre la autoría de la zamba que marcó el Día Nacional de la Zamba.
Mientras tanto, la pieza se sigue cantando y bailando en fiestas populares, peñas y festivales de todo el país, acompañando cada nueva celebración del Día Nacional de la Zamba.


Día Nacional de la Zamba hoy: historia, discusiones y memorias