El Día Mundial de la Empanada se vive con todo este 8 de abril y el tema explota en redes: fotos, videos, peleas por el mejor relleno y recetas que van desde la carne clásica hasta versiones vegetarianas y sin gluten. Esta celebración, conocida en muchos lados como Día Internacional de la Empanada, se mete de lleno en la cocina de las casas, en los grupos de WhatsApp y en las historias de Instagram, donde todos muestran su manera de hacerla, ya sea frita, al horno, con masa casera o con tapas compradas.
La empanada, que pisa fuerte en toda Latinoamérica y España, se volvió símbolo de encuentro, picada rápida y reunión familiar. Le entra a todo: carne, pollo, jamón y queso, humita, verduras, opciones sin TACC y lo que a cada uno se le ocurra meter adentro. En este Día Mundial de la Empanada, la consigna es simple y está desatando polémica: ¿cuál es la mejor versión y con qué relleno se gana la pulseada en la mesa?
En medio de esta ola de posteos virales, muchos aprovechan para animarse a amasar por primera vez y otros defienden con uñas y dientes las recetas de la abuela. Lo cierto es que, aunque hay miles de maneras de prepararla, hay una base común: una buena masa, un relleno sabroso y un dorado que tiente hasta al más lleno.
Día Mundial de la Empanada: masas caseras y rellenos que encienden la grieta
En este Día Mundial de la Empanada, uno de los temas que más ruido hace es si vale la pena comprar tapas o si hay que ponerse serio y hacer la masa desde cero. Para quienes eligen la segunda opción, una receta básica rinde unas 20 empanadas y lleva 500 gramos de harina de trigo común, 100 gramos de manteca o 80 mililitros de aceite, 200 mililitros de agua, 1 cucharadita de sal fina y, si se quiere darle brillo, 1 huevo para pincelar antes de mandarlas al horno.
El paso a paso arranca con la harina en un bol grande, formando un hueco en el medio. Ahí se suma la sal y la grasa derretida, mezclando con la mano o con cuchara hasta que empiece a tomar cuerpo. Después se incorpora el agua de a poquito, integrando la harina desde los costados hasta lograr una masa pareja. Cuando deja de pegarse en las manos después de unos minutos de amasado, se tapa con un repasador limpio y se deja descansar unos 30 minutos.
Cuando la masa ya reposó, se estira sobre la mesada apenas enharinada hasta llegar a unos 3 milímetros de espesor. Con un molde o un vaso grande se cortan discos de alrededor de 12 centímetros de diámetro, que quedan listos para rellenar con lo que cada uno prefiera. Ahí empieza la parte que más divide opiniones: qué va adentro y cómo se condimenta.
El relleno de carne vacuna es el emblema argentino y el más mencionado cuando se habla del Día Mundial de la Empanada. Para esta versión se usan 500 gramos de carne picada, 2 cebollas medianas, 1 pimiento rojo chico, 2 huevos duros, 100 gramos de aceitunas verdes, 1 cucharadita de comino, 1 cucharadita de pimentón dulce, además de sal, pimienta y aceite. Primero se pelan y pican en cubos chicos la cebolla y el pimiento, se rehogan en una sartén con aceite hasta que queden blandos y recién ahí se suma la carne, que se cocina desarmando los grumos hasta que cambie de color.
Cuando la carne ya está sellada, se agregan el comino y el pimentón, se ajusta con sal y pimienta y se apaga el fuego. Es clave dejar enfriar el relleno para que no rompa la masa. Una vez frío, se incorporan los huevos duros picados y las aceitunas troceadas. Con esta mezcla se rellenan los discos, se cierran con el clásico repulgue, se acomodan en una placa, se pincelan con huevo batido y se hornean a 200 grados hasta que el dorado quede parejo.
Jamón y queso, humita y pollo: las otras estrellas
Mientras la carne se lleva la mayoría de los elogios, las redes también se llenan de fotos de empanadas de jamón y queso, que son las preferidas de muchos chicos y de quienes buscan algo más suave. Para esta opción se usan 200 gramos de jamón cocido y 200 gramos de queso mozzarella (o cualquier queso que funda bien), con orégano seco opcional. Se cortan ambos ingredientes en cubos chicos, se mezclan en un bol y, si se quiere, se espolvorea con orégano antes de rellenar las tapas.
Estas empanadas se pueden cocinar al horno o fritas, y ahí se arma otra discusión fuerte en este Día Mundial de la Empanada: hay quienes bancan la fritura porque el queso explota más y otros que prefieren el horno porque dicen que queda más liviano. En los dos casos se busca lo mismo, que la masa quede bien cocida y el interior, bien cremoso.
Entre las versiones clásicas también aparece la empanada de humita, típica de las zonas andinas y muy presente en el noroeste argentino y Bolivia. Este relleno mezcla maíz y queso y se prepara con 2 tazas de granos de maíz cocidos (o en lata escurridos), 1 cebolla, 1 cucharada de manteca, 100 gramos de queso fresco, sal, pimienta y nuez moscada. La cebolla se pica y se rehoga en manteca hasta que se ponga transparente, luego se suma el maíz y se cocina unos minutos más.
Se condimenta con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada, se retira del fuego y se deja entibiar. Después se agrega el queso en cubos, se mezcla y con eso se rellenan las tapas. Se cierran bien y se cocinan al horno o fritas, según el gusto. En muchas publicaciones por el Día Mundial de la Empanada, la humita aparece como la favorita de quienes buscan algo distinto pero igual de contundente.
Las empanadas de pollo, en cambio, ganan terreno como opción práctica para aprovechar sobras de comida. Para este relleno se usan 2 pechugas de pollo cocidas y desmenuzadas, 1 cebolla de verdeo, 1 cebolla común, 1 pimiento chico, 1 huevo duro, 1 cucharadita de pimentón, sal y pimienta. Se pican las cebollas y el pimiento, se rehogan en aceite hasta que se ablanden, se suma el pollo, se agrega el pimentón y se ajusta con sal y pimienta.
Cuando la mezcla se entibia, se incorpora el huevo duro picado. A partir de ahí se rellenan los discos y se cierran bien para que no se escape el jugo. Estas empanadas también admiten horno o fritura en aceite caliente. En los comentarios de redes, muchos destacan esta receta como salvadora para “reciclar” pollo de otra comida sin tirarlo.
Opciones vegetarianas y sin TACC que se suman al Día de la Empanada
El Día Mundial de la Empanada no se queda solo con la carne: cada vez aparecen más fotos y videos de recetas vegetarianas que buscan ser más livianas sin perder sabor. Una de las más elegidas es la de espinaca y ricota, que se presenta como una alternativa sin carne, ligera y nutritiva. Lleva 300 gramos de espinaca (fresca o congelada), 200 gramos de ricota, 1 huevo, 50 gramos de queso rallado, sal, pimienta y nuez moscada. La espinaca se cocina y se escurre muy bien para sacarle todo el líquido, luego se pica y se mezcla con la ricota, el huevo y el queso rallado.
Se condimenta con sal, pimienta y nuez moscada hasta lograr una crema espesa que no se desarme. Con eso se rellenan las tapas, se cierran y se mandan al horno hasta que se vean bien doradas. En muchos posteos del Día Mundial de la Empanada, esta versión aparece recomendada para quienes quieren comer algo más liviano o para sumar variedad en la bandeja.
También hay un fuerte foco en las personas con celiaquía, que ahora cuentan con opciones sin gluten para no quedar afuera de la celebración. Para una masa sin TACC se usa una mezcla de 300 gramos de premezcla sin gluten (a base de harina de arroz, fécula de maíz y almidón de mandioca), 1 cucharadita de polvo de hornear apto para celíacos, 80 gramos de manteca o 60 mililitros de aceite, 150 mililitros de agua, 1 huevo y sal. Se mezclan la premezcla, el polvo de hornear y la sal, luego se incorpora la grasa, el huevo y el agua hasta obtener una masa suave, que se deja descansar 15 minutos.
Después se estira entre dos films para que no se rompa y se cortan los discos, que funcionan igual que las tapas tradicionales. Para el relleno se sugiere una combinación de verduras y queso: 1 zanahoria rallada, 1 zucchini rallado, 1 cebolla chica, 100 gramos de queso cremoso apto para celíacos, sal, pimienta y orégano. La cebolla, la zanahoria y el zucchini se rehogan juntos hasta que queden tiernos, se dejan enfriar y se mezclan con el queso.
Con esa preparación se rellenan los discos sin gluten, se sellan bien los bordes y se cocinan en el horno hasta que se doren. En las publicaciones vinculadas al Día Mundial de la Empanada se resaltan estas versiones como clave para que todos puedan participar de la mesa sin quedar afuera por una cuestión de salud.


Día Mundial de la Empanada: recetas clásicas para celebrar en casa