Juventud Antoniana sufrió una derrota que le pegó de lleno en la octava fecha del Torneo Federal A. El equipo salteño cayó 1-0 ante Tucumán Central y, con ese resultado, bajó al cuarto puesto de la Zona B. Fue además la segunda caída consecutiva para el Santo, que no pudo sacar ventaja ni siquiera cuando jugó más de un tiempo con superioridad numérica. El único gol de la tarde llegó en el segundo tiempo, cuando Benjamín Ruíz Rodríguez aprovechó un rechazo fallido. Después, el conjunto salteño fue a buscar el empate, generó chances, pero volvió a quedarse sin respuestas en la definición.
Juventud dejó pasar una ocasión clave
El Santo tenía por delante una chance importante para seguir prendido arriba, aunque la jornada terminó de la peor manera. La derrota frente a Tucumán Central no solo significó otro traspié, sino también una pérdida de terreno en una zona que ofrece cada vez menos margen para equivocarse.
Durante buena parte del partido, el panorama parecía acomodarse para el equipo salteño. Tucumán Central quedó con diez jugadores en la primera mitad por la expulsión de Matías Perdigón, sancionado tras un codazo. A partir de ahí, Juventud Antoniana intentó hacerse dueño del trámite, aunque no logró transformar esa ventaja en situaciones claras y sostenidas.
Si bien tuvo más tiempo la pelota y trató de empujar, le faltó claridad para romper a un rival que decidió resistir y esperar su momento. Así, lo que parecía una oportunidad favorable terminó convertido en una derrota que dejó al conjunto antoniano en una posición más incómoda dentro de la tabla.
La derrota se definió en una jugada aislada y con un error atrás
El único tanto del encuentro llegó en el segundo tiempo, en un momento en el que Tucumán Central seguía sosteniéndose pese a estar en inferioridad numérica. Benjamín Ruíz Rodríguez aprovechó un rechazo defensivo defectuoso y marcó el 1-0 que terminó siendo decisivo.
Desde ese golpe, Juventud Antoniana salió con apuro a buscar el empate. El equipo salteño adelantó líneas, acumuló llegadas en el tramo final y trató de arrinconar al local, pero no tuvo eficacia para cambiar la historia. La más clara fue un tiro libre de Nicolás González que pegó en el palo.
Además de esa acción, el Santo generó otras aproximaciones, aunque ninguna alcanzó para quebrar la resistencia tucumana. De esa manera, el conjunto local sostuvo la ventaja mínima hasta el final y se quedó con el triunfo ante su gente.
El campo y la falta de claridad complicaron al Santo
Uno de los factores que también condicionó el desarrollo fue el estado del campo de juego. Según se describió, estaba muy complicado para intentar un juego asociado, por lo que Juventud Antoniana se vio empujado varias veces a insistir con envíos largos y pelotas paradas.
Aun con un hombre más, no consiguió profundidad ni espacios para lastimar de manera constante. Le costó imponer condiciones y tampoco encontró la lucidez necesaria en ataque frente a un rival que, pese a la expulsión, siguió en partido y esperó una oportunidad de contra.
El resultado dejó varias dudas en el equipo salteño, sobre todo por no haber podido traducir en rendimiento un contexto que parecía favorable desde la salida de Perdigón. Tucumán Central, en cambio, sostuvo su resistencia y terminó cerrando un triunfo por 1-0.

