Un fuerte cruce político sacude al Concejo Deliberante de Salta tras la denuncia por violencia de género contra el concejal libertario Casasola. La edil Eliana Chuchuy salió con todo y reclamó que el cuerpo active ya los mecanismos institucionales, sin chicanas ni operaciones. La concejal insistió en que la denuncia es concreta, está presentada por una mujer que dio la cara y exigió que el Concejo Deliberante dé una respuesta “clara y rápida” a la gente de Salta, marcando distancia de quienes la quieren reducir a un simple chisme de pasillo.
Chuchuy exige que la denuncia contra Casasola se trate ya en el Concejo
Eliana Chuchuy pidió la convocatoria urgente de la Comisión de Disciplina y Juicio Político para analizar la denuncia contra Casasola sin más vueltas. La concejal detalló que, según su postura, el Concejo Deliberante tiene que revisar de inmediato los papeles formales de la presentación judicial y definir qué medidas políticas se van a tomar. Para ella, no se puede seguir estirando la discusión mientras la acusación por violencia de género va ganando espacio en las redes y en la calle.
La denuncia contra Casasola ya generó bronca y debate en los pasillos del Concejo Deliberante, donde las sesiones de estos días quedaron atravesadas por comentarios, versiones cruzadas y filtraciones. Chuchuy afirmó que no se trata de una pelea interna entre libertarios o de una interna partidaria, sino de una denuncia puntual, con una denunciante identificada públicamente y con firma ante la Justicia.
La concejal remarcó que la intervención institucional del Concejo Deliberante no puede seguir atada a discusiones políticas entre bloques o sectores. Dejó claro que, a su entender, la prioridad ahora es la denuncia y no las alianzas o rupturas dentro del espacio de Casasola. Por eso insistió en que la Comisión de Disciplina y Juicio Político es el lugar donde se debe tratar el expediente.
“No es chimento, hay una mujer que denuncia”: el mensaje directo de Chuchuy
Chuchuy cuestionó con dureza a quienes califican la denuncia contra Casasola como “operación política” o mero chimento interno. Según explicó, hay sectores que intentan bajar el tono del caso, presentándolo como una jugada de adversarios dentro de La Libertad Avanza o como un simple rumor sin peso. Frente a esos intentos de minimizarlo, la edil recalcó que se trata de “un hecho formalmente denunciado”.
“No es chimento, hay una mujer que denuncia”, lanzó la concejal, marcando que la palabra de la denunciante debe ser tomada con seriedad. Afirmó que tratar la acusación como si fuera un chisme de oficina o un comentario entre concejales no está a la altura de lo que implica hablar de violencia de género, tema que viene generando fuerte sensibilidad social y mediática en todo el país.
La edil advirtió que relativizar o poner en duda este tipo de situaciones ya tuvo “consecuencias graves” en otros casos donde las víctimas no fueron escuchadas a tiempo. Señaló que, cuando una denuncia no se toma en serio desde el inicio, el riesgo para la persona denunciante aumenta. Por eso insistió en que el Concejo Deliberante debe actuar con rapidez, antes de que el tema escale aún más en la opinión pública y en las redes sociales.
Escándalos repetidos y contradicciones de Casasola
Chuchuy también recordó que no es la primera vez que el mismo espacio político de Casasola queda envuelto en un escándalo dentro del Concejo Deliberante. Sostuvo que estos episodios se vienen repitiendo en poco tiempo y vuelven a poner al cuerpo legislativo en el centro de la polémica, obligando a desviar horas de trabajo a conflictos internos en lugar de tratar otros problemas de la ciudad. Afirmó que cada nueva crisis de disciplina política complica el funcionamiento cotidiano del Concejo.
Además, la concejal marcó lo que ve como una fuerte contradicción en la postura pública del propio Casasola. Contó que el libertario, por un lado, pidió respeto por su intimidad ante sus colegas y ante los medios, pero al mismo tiempo invitó a los demás concejales a entrar a su despacho para mostrarles supuestas pruebas privadas ligadas al caso. Para Chuchuy, esa actitud genera dudas sobre la manera en que el denunciado decide exponer su situación frente al resto del cuerpo.
Según detalló la edil, mientras Casasola reclama resguardo sobre su vida personal, a la vez habilita a los otros concejales a revisar material que él mismo presenta como parte de su defensa. Chuchuy reiteró que todo eso debe canalizarse dentro de los órganos previstos por el reglamento interno y que la Comisión de Disciplina y Juicio Político es el espacio indicado para evaluar la denuncia, las pruebas que se presenten y las posibles sanciones que correspondan.
La concejal cerró su postura insistiendo en que el Concejo Deliberante debe dar una respuesta institucional rápida, política y transparente frente a la denuncia por violencia de género que hoy tiene en la mira al concejal libertario Casasola.

