Paola Daniela Guantay fue golpeada, violada y asesinada en Salta en un hecho tan brutal que, a 9 años, todavía se habla del caso en los barrios, en los medios y en los tribunales. La joven fue secuestrada, torturada y luego abandonada sin vida en un descampado cercano al río Mojotoro, tras desaparecer en la zona del barrio 17 de Octubre. Por este femicidio recibieron prisión perpetua Carlos Agüero, Norberto Silvestre, Julio César Monasterio y Juan Reynaldo Álvarez, en una causa señalada como una de las más salvajes de la provincia.
La historia de Daniela, una joven mamá salteña que terminó golpeada, violada y asesinada, quedó marcada como un antes y un después en Salta, no solo por el terror del crimen, sino también por la lucha de su familia para encontrarla y lograr la condena. El expediente judicial detalló un nivel de violencia pocas veces visto en la capital, lo que hizo que el nombre de la víctima trascendiera los límites de la provincia y llegara a medios nacionales.
El crimen ocurrió el 9 de marzo de 2017, pero el estremecimiento por lo que le hicieron a Daniela Guantay sigue vigente en Salta, donde el caso se recuerda cada año en marchas, notas y reclamos de justicia por otras víctimas de violencia de género.
el hallazgo en el río mojotoro que destapó uno de los femicidios más feroces de salta
Casi una semana después de que la familia perdiera contacto con ella, el cuerpo de Paola Daniela Guantay apareció en un descampado a la vera del río Mojotoro, en las afueras de la capital salteña. Un vecino que andaba buscando su caballo fue quien se topó con la escena y dio aviso, desatando un operativo cargado de impacto y horror en la zona.
Los peritos que llegaron al lugar describieron una escena de extrema violencia. Fuentes del caso señalaron que incluso especialistas acostumbrados a intervenir en homicidios y hechos sangrientos quedaron impactados por el estado en que se encontraba el cuerpo de la joven. Desde ese momento, el femicidio de Daniela empezó a mencionarse como uno de los ataques más crudos registrados en la provincia de Salta.
El informe judicial reconstruyó que, antes de terminar tirada en ese descampado, la víctima había sido secuestrada y atada a una silla. Mientras la tenían cautiva, fue golpeada con saña, violada y torturada. En la causa se dejó asentado que a Daniela Guantay la golpearon, la violaron, la mutilaron y finalmente la asesinaron en Salta, para luego deshacerse del cuerpo en la zona del Mojotoro.
A partir de esos datos, el expediente sumó pericias, testimonios y reconstrucciones que terminaron con la condena a prisión perpetua de los cuatro acusados, señalados como responsables del femicidio.
La búsqueda desesperada de la familia y el primer destrato que denunciaron
Apenas notaron que Daniela no volvía a su casa, sus familiares comenzaron a buscarla por cuenta propia. Parientes, vecinos y amigos se organizaron y salieron a caminar todo el barrio 17 de Octubre y alrededores, golpeando puertas y preguntando si alguien la había visto. Con el correr de las horas, la preocupación se transformó en desesperación.
La madre de la joven relató que, en esos primeros días, insistieron varias veces para que la policía se sumara a la búsqueda. Según contó, en un principio no les habrían querido tomar la denuncia y tampoco acompañarlos en los rastrillajes barriales. Frente a esa situación, la mujer decidió acudir a los medios de comunicación para pedir ayuda y multiplicar el pedido de datos sobre el paradero de su hija.
Sobre esos momentos, la mamá de Daniela recordó: “La última vez que la vi estábamos planeando el cumpleaños de su hija. Todavía tengo la ilusión de poder encontrarla y que todo esto sea una mentira. La busqué por todos lados. Fuimos a insistir a la policía y no quisieron tomar la denuncia, nos dijeron que no nos podían acompañar. Recorrí el barrio entero, fue una búsqueda total, con los chicos del comedor, la familia y gente del barrio”.
El impacto del hallazgo y el relato crudo de la mamá de Daniela
Cuando finalmente se confirmó que el cuerpo hallado en el río Mojotoro era el de Paola Daniela Guantay, la noticia corrió de punta a punta por el barrio, luego por toda la capital salteña y, después, por la provincia entera. Los restos estaban casi irreconocibles, tanto por la brutalidad del ataque como por la acción de perros callejeros que habían dañado aún más el cuerpo.
Pese a ese cuadro, la madre de la víctima, Verónica, aseguró que no tuvo dudas al reconocerla. “Mi hija era solo huesos. No sé si le tiraron ácido o algo así, era una calavera, tenía un solo ojo. Lo primero que vi fue su ropa desparramada por el lugar”, relató. En otra parte de su testimonio, la mujer describió quién era su hija en vida: “Daniela era una chica muy linda. Su hija era el amor de su vida, luego tuvo a sus dos hijos varones. Le encantaba hacer cotillón, ayudaba en los merenderos y a los niños de la zona”.
Paola Daniela Guantay era madre de dos niños y de un bebé recién nacido, conocida en el barrio por su carácter alegre y por el vínculo cercano con su familia. En expedientes y notas periodísticas quedó registrada como una de las víctimas de femicidio de un caso considerado entre los más graves que golpearon a la provincia de Salta, con repercusión en medios nacionales.


Daniela Guantay: el crimen de la joven golpeada, violada y asesinada que sigue conmoviendo a Salta