Cuba puso en marcha este domingo una campaña de alcance nacional e internacional para reunir adhesiones a la iniciativa Mi firma por la patria, en un escenario de mayor tensión con Estados Unidos. La convocatoria fue abierta por el presidente Miguel Díaz-Canel durante un acto por el 65 aniversario de Bahía de Cochinos. Según informaron las autoridades cubanas, desde esa jornada quedaron habilitados libros de firmas en comunidades, lugares de trabajo, centros estudiantiles y organismos estatales. La propuesta busca respaldar una declaración oficial difundida el viernes por el Gobierno cubano.
Cuba presentó la convocatoria en un acto encabezado por Miguel Díaz-Canel
La apertura de la campaña se realizó este domingo, cuando Miguel Díaz-Canel encabezó un acto por el 65 aniversario de Bahía de Cochinos en el mismo lugar donde ocurrió la invasión fallida de exiliados respaldados por Estados Unidos.
Desde ese momento, de acuerdo con lo comunicado por las autoridades, los libros para firmar quedaron disponibles en distintos puntos de la isla. Entre esos espacios figuran comunidades, centros de trabajo, establecimientos estudiantiles y también entidades estatales.
La iniciativa fue presentada por el Gobierno cubano como una ratificación del compromiso con “la irrenunciable vocación de paz, esencia de la nación cubana”, en medio de un escenario que La Habana vincula con un aumento de las tensiones con Estados Unidos.
EE.UU quedó en el centro del mensaje oficial que acompaña la recolección de firmas
La campaña apunta a expresar apoyo a la Declaración del Gobierno difundida el viernes. En ese texto, el Ejecutivo cubano denunció “el asedio permanente” de Estados Unidos sobre la isla y advirtió sobre una “escalada de amenazas” que, según sostuvo, incluye “pretensiones de agresión militar”.
Ese mismo planteo fue retomado por las autoridades al lanzar la convocatoria. Según la posición oficial, Cuba atraviesa una etapa marcada por nuevas presiones de Washington, en un contexto que el Gobierno describe como de endurecimiento en los últimos meses.
Además, el Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que la campaña acompaña lo expresado por Díaz-Canel durante el acto por el 65 aniversario de la declaración del carácter socialista de la Revolución. La cancillería indicó que la propuesta está dirigida tanto a organizaciones cubanas como del resto del mundo para que “en cada rincón del planeta se conozca la verdad de Cuba”.
El Partido Comunista de Cuba también llamó a respaldar la iniciativa
En ese marco, el secretario de organización del Partido Comunista de Cuba, Roberto Morales Ojeda, convocó a apoyar la recolección de firmas. “Convocamos desde hoy y durante los próximos días a plasmar sus firmas en apoyo a este llamado que constituirá una muestra contundente de respaldo en contra del genocidio que significa el bloqueo y el profundo deseo de nuestro pueblo de construir un futuro próspero y vivir en paz”, afirmó.
La campaña, según lo informado por las autoridades, tiene alcance nacional e internacional. Por eso, el llamado no quedó limitado a instituciones dentro de la isla, sino que también fue extendido a organizaciones del exterior.
La Habana vinculó esta campaña con contactos recientes y nuevas presiones de Estados Unidos
En paralelo a esta convocatoria, Cuba había informado el 13 de marzo la apertura de un “diálogo” con Estados Unidos. Sin embargo, aclaró en ese momento que ese contacto estaba en “fases iniciales” y “alejados” de cualquier acuerdo.
Ese reconocimiento llegó después de semanas de presión por parte de Washington, entre ellas un bloqueo petrolero, según informó La Habana. Dentro de ese cuadro, Díaz-Canel mencionó además la posibilidad de una intervención militar estadounidense.
Sobre ese punto, el presidente cubano sostuvo que Cuba “no aspira a la guerra, pero sí tenemos la responsabilidad de defendernos ante las amenazas, para que no haya sorpresa y no haya derrota”. A eso se sumó esta semana la publicación de informaciones en medios de Estados Unidos que señalaron que el Pentágono está intensificando planes para una eventual intervención militar en Cuba, aunque cualquier decisión dependería de órdenes directas de Donald Trump.

