En plena crisis de salud en Salta, el ministro Federico Mangione reconoció que directamente no hay fondos para seguir con las obras en hospitales y centros de salud, y que toda la plata disponible se va a concentrar en insumos y medicamentos. El funcionario explicó que la situación económica es “extrema” y que la infraestructura quedará en segundo plano por tiempo indeterminado. La decisión se conoció luego de una protesta de trabajadores del Centro de Salud del barrio Intersindical, que denunciaron filtraciones y problemas edilicios tras las últimas lluvias.
“Elijo comprar medicamentos”: Mangione justificó la decisión en plena crisis de salud
Tras los reclamos en el barrio Intersindical, Mangione salió a explicar por qué se frenan las obras y dejó una frase que encendió la polémica: “Elijo comprar medicamentos y drogas oncológicas” antes que arreglar edificios. Según detalló, la crisis de fondos es tal que la provincia tuvo que optar entre refacciones o tratamientos, y la balanza se inclinó por los pacientes.
El ministro reconoció que el Centro de Salud del Intersindical tiene fallas y que la situación se repite en distintos hospitales de la provincia, donde el deterioro edilicio ya se siente en los pasillos. Sin embargo, remarcó que, ante la falta total de presupuesto para obras, su prioridad será que no falten remedios ni insumos críticos.
Mangione planteó que hoy el foco está puesto en sostener la atención diaria, aun cuando los edificios presenten filtraciones, grietas o instalaciones viejas. De esta manera, dejó claro que la crisis pegó de lleno en la infraestructura sanitaria, pero que la urgencia pasa por los tratamientos más delicados.
Frenan obras por falta de fondos y apuntan a recortes nacionales
En este escenario, el Ministerio de Salud confirmó que todas las obras de infraestructura hospitalaria y de centros de atención quedan paralizadas sin fecha de reactivación. La orden es clara: cada peso de los escasos fondos disponibles va a ir a insumos médicos esenciales, dejando en pausa refacciones, ampliaciones y mantenimiento edilicio.
Al hablar del origen de la crisis, Mangione apuntó a la reducción de partidas que llegan desde el Gobierno Nacional para el área de salud. Según afirmó, esos recortes están generando “muchísimo daño” a la gestión local y golpean de frente la posibilidad de sostener arreglos y obras en los centros de atención de toda la provincia.
Mientras tanto, los reclamos por las condiciones de los edificios siguen creciendo. Trabajadores y gremios marcan problemas estructurales y filtraciones, y el ministro respondió que reconoce ese derecho a protestar, pero pidió que se entienda el contexto económico. Frente a las críticas, remarcó: “Yo no miento ni voy con versos”, al describir cómo se están usando los fondos disponibles.
Protestas en el Intersindical y deterioro en distintos hospitales
La chispa que puso el tema en el centro de la escena fue la manifestación en el Centro de Salud del barrio Intersindical, donde el personal denunció filtraciones y problemas estructurales después de las últimas lluvias. Esas quejas expusieron con crudeza el deterioro edilicio en plena crisis de salud y obligaron a Mangione a salir a dar explicaciones públicas.
El propio ministro admitió que lo que pasa en el Intersindical no es un caso aislado, sino un cuadro que se repite en otros hospitales y centros de salud de la provincia, con fallas edilicias que quedan sin solución mientras los fondos se destinan a medicamentos e insumos críticos para pacientes oncológicos y otras patologías graves.

