La Cámara de Comercio de Salta reunirá el 25 de junio a presidentes de cámaras para preparar una presentación ante el ministro del área. El planteo apunta a revisar el régimen impositivo vigente, en un contexto que la entidad vinculó con crisis en los comercios, ventas más bajas, caída del consumo y dificultades para sostener la actividad. Su presidente, Gustavo Herrera, explicó por Aries que los comerciantes enfrentan obligaciones nacionales, provinciales y municipales aun cuando los ingresos no alcanzan para cubrir vencimientos y gastos corrientes.
Ventas en baja y una nota que llegará al ministro
Herrera anticipó que la reunión de presidentes de cámaras se hará el 25 de junio, con el objetivo de avanzar en una nota formal. Allí se incluirán pedidos de modificación sobre el esquema tributario que hoy alcanza a la actividad comercial.
Según indicó, el sector atraviesa un período marcado por menor movimiento en los locales, caída del consumo y problemas para mantener el funcionamiento diario. En ese marco, la Cámara de Comercio de Salta volvió a poner sobre la mesa la presión fiscal.
El dirigente describió que las obligaciones llegan desde distintos niveles del Estado y que los pagos deben cumplirse incluso cuando la actividad no genera ingresos suficientes. Por eso sostuvo que, en la práctica, el Estado funciona como un socio al que hay que pagar tanto en momentos buenos como en etapas de ventas flojas.
Consumo en caída y atrasos con los vencimientos
Uno de los puntos señalados por Herrera fue lo que ocurre cuando los comercios no llegan a cumplir con los vencimientos. Explicó que, ante la baja de la actividad, muchos negocios se atrasan con organismos recaudadores y buscan ingresar en planes de financiación.
Sin embargo, afirmó que esas herramientas no siempre alcanzan. Cuando se agotan, según dijo, comienzan procesos de intimación sin una intervención directa. “Es automático, la digitalización también vino a complicar”, afirmó.
Comerciantes con más presión por tributos y procedimientos
Herrera advirtió que esos mecanismos pueden profundizar los problemas financieros de los comercios. Según señaló, las intimaciones derivan en algunos casos en medidas más severas, entre ellas embargos bancarios, lo que complica a quienes ya vienen con atrasos.
En el plano provincial, mencionó que sigue bajo análisis el impuesto a los Ingresos Brutos. Lo consideró elevado y remarcó que su incidencia repercute sobre la actividad económica, dentro de una discusión más amplia sobre la presión fiscal.
Respecto del ámbito municipal, cuestionó la tasa de higiene y seguridad, ya que sostuvo que no estaría asociada, según su criterio, a una contraprestación directa para el comercio y que se determina según la facturación. “La tasa no es un impuesto, es una tasa por algo que me tienen que dar”, sostuvo.
El presidente de la Cámara también vinculó el peso tributario con las dificultades para la formalización de la actividad económica. En ese marco, pidió discutir el esquema entre los distintos niveles del Estado y usó la expresión “barajar y dar de nuevo” para referirse a una revisión integral.


Carlos Melconian analizó la economía y el riesgo de crisis en el país