En pleno centro de Salta, los alquileres de locales comerciales se disparan en los carteles pero no en las ventas: cada vez hay más persianas bajas, negocios vacíos y letreros de “se alquila” colgados por todos lados. La Cámara de Comercio advirtió un escenario de vacancia creciente en las cuadras más transitadas de la ciudad, mientras que el Sindicato de Empleados de Comercio marcó que kioscos, pymes, drugstores y comercios de cercanía están en crisis por la fuerte caída del consumo. Referentes del sector señalan que el retroceso en las ventas y el cierre de pequeños negocios explican este panorama.
Crece la vacancia de locales en alquileres del centro salteño
Desde la Cámara de Comercio de Salta describen que en el casco céntrico se ve algo que hace ruido: local que cierra, local que termina en alquiler. En distintas esquinas del centro de Salta se repite la misma postal, con vidrieras vacías y afiches pegados ofreciendo esos espacios.
Según referentes del comercio, este fenómeno se relaciona de forma directa con el derrumbe de las ventas y el cierre de emprendimientos chicos, que no logran cubrir costos básicos como alquileres, servicios y stock. Señalan que el problema se siente con más fuerza en locales chicos del centro, donde el movimiento ya no alcanza para sostener la estructura.
El Sindicato de Empleados de Comercio remarcó que esta realidad no se limita a una zona puntual, pero que el centro de Salta la muestra con más crudeza, por la cantidad de persianas bajas y los carteles de alquileres que se acumulan en pocas cuadras.
“El sueldo no alcanza y la gente compra menos”: el golpe al consumo
El secretario del gremio mercantil, Ángel Ortiz, explicó que la raíz del problema está en el bolsillo flaco de la gente. “A los trabajadores, cada vez el salario le alcanza menos, por eso la gente consume menos, porque más del 70% son asalariados”, afirmó en diálogo con El Once TV al hablar del impacto en la población salteña.
Ortiz indicó que la pérdida del poder de compra se trasladó de manera directa a la caja de los negocios del centro y de los barrios. Menos plata en el bolsillo se traduce en menos compras en kioscos, almacenes, pequeñas tiendas y drugstores, que ven caer día a día el movimiento en sus locales.
El dirigente sostuvo que muchos comercios “están aguantando” como pueden, con ingresos que no alcanzan para cubrir gastos fijos y con la estabilidad laboral de los empleados cada vez más frágil. Mientras los sueldos pierden valor real, los comercios tratan de sostener su operatoria sin recurrir a despidos o cierres definitivos.
Ventas en picada, inflación más lenta y locales que no levantan
Ortiz también se refirió a los números de inflación y al contraste con lo que pasa en la calle. Señaló que, aunque las estadísticas muestran una desaceleración, el consumo sigue cayendo y no da señales de recuperación. Según describió, una baja del 5% o 6% en las ventas “en tiempos de medianamente baja inflación” es “una barbaridad” para el sector comercial.
La preocupación llegó incluso a rubros que antes se movían más, como la gastronomía y la construcción, donde se percibe un freno mayor en la actividad. En la capital salteña, el síntoma más visible de todo este proceso son las persianas bajas y los carteles de alquileres que se multiplican en las zonas más concurridas del centro de Salta.

