El crimen de Zamir Torres sumó este viernes un nuevo paso judicial en Santa Fe. La Justicia imputó a dos hombres por el ataque en Frontera en el que murió el nene de 4 años, un caso que dejó al niño acribillado y también a su madre y a su padrastro heridos. Con esta resolución, ya son cuatro los detenidos en la causa. La audiencia se hizo en los tribunales de Rafaela, donde el fiscal Pedro Machado atribuyó a los acusados la coautoría del homicidio calificado y otros delitos vinculados al ataque a tiros.
Los nuevos imputados son Samuel Elías Reyes, de 30 años, y un joven identificado por sus iniciales como S.E.B., de 22. Los dos quedaron en prisión preventiva por el plazo legal de dos años, después de que el juez Nicolás Stegmayer diera por válida la acusación presentada por la fiscalía. Según se informó, el delito por el que fueron imputados prevé la pena de prisión perpetua.
La investigación apunta al hecho ocurrido alrededor de las 18.30 del miércoles 9 de julio del año pasado en Frontera, ciudad ubicada en el límite entre Santa Fe y Córdoba, dentro del departamento Castellanos. Zamir viajaba con su madre en un Fiat Fiesta manejado por Brian M., pareja de la mujer, cuando fueron atacados mientras circulaban hacia el sur por Calle 7.
Dos nuevos detenidos quedaron presos en la causa por el crimen
La audiencia de formalización se realizó el viernes último en los tribunales de Rafaela. Allí, el fiscal Pedro Machado les atribuyó a Reyes y a S.E.B. la coautoría de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, agravado por el uso de arma de fuego.
Además, la acusación incluyó la tentativa de homicidio por el ataque contra la madre de Zamir y su padrastro. A eso se sumó la imputación por portación ilegal de arma de guerra, según se ventiló en esa misma instancia judicial.
El juez Nicolás Stegmayer aceptó la atribución fiscal y ordenó la prisión preventiva para ambos por el plazo legal de dos años. En la misma audiencia también se indicó que la identidad completa de S.E.B. permanece reservada.
Reyes había sido detenido el viernes 12 de junio en Córdoba por efectivos de la Policía de Investigaciones de Santa Fe. Sobre él pesaba un pedido de captura por el ataque en el que fue asesinado Zamir y figuraba entre los siete sospechosos más buscados de la provincia.
Qué sostiene la fiscalía sobre el ataque en el que murió el niño acribillado
De acuerdo con la hipótesis fiscal, el Fiat Fiesta en el que iba la familia redujo la velocidad al llegar a un lomo de burro. En ese momento, siempre según la investigación, fue interceptado por un Fiat Cronos en el que se movilizaban cuatro personas.
Desde ese auto se habrían efectuado disparos con pistolas calibre 9 milímetros. La reconstrucción del Ministerio Público de la Acusación señala que, tras los primeros tiros, el joven identificado como S.E.B. y una mujer bajaron del Cronos y, ya a una distancia de dos o tres metros, realizaron al menos diez disparos más.
Zamir Torres recibió tres impactos de bala y fue trasladado sin signos vitales al Hospital de San Francisco. El padrastro del nene resultó gravemente herido y debió ser internado en Santa Fe, mientras que la madre también fue alcanzada por el ataque.
Siempre según la fiscalía, el presunto destinatario del ataque era Brian M., conocido como “Peladito”. Después de la balacera, los agresores escaparon y luego incendiaron el vehículo usado, una maniobra que los investigadores interpretan como un intento de dificultar el esclarecimiento del caso.
Cómo sigue el expediente en Santa Fe y qué otros acusados ya estaban imputados
El Ministerio Público de Acusación informó que la imputación contra Reyes y S.E.B. se apoya en pruebas reunidas durante la pesquisa, entre ellas testimonios y distintos elementos materiales. Sin embargo, por ahora siguen en reserva los detalles sobre la intervención específica de cada acusado y también sobre la organización del ataque, con el objetivo de proteger el avance de la investigación y resguardar los testimonios obtenidos.
Antes de estas nuevas imputaciones, ya estaban procesados Matías Escobedo, de 29 años, y Thiago Medrano, de 20. Los dos fueron detenidos días después del hecho y continúan bajo prisión preventiva, también imputados por homicidio calificado.
En la causa además aparece una mujer de 24 años identificada como B.C.R.D., que recuperó la libertad aunque con restricciones judiciales. No puede ingresar a Frontera, acercarse a víctimas o testigos ni portar armas de fuego. También debe fijar domicilio y presentarse cada semana ante la autoridad policial.
Entre los elementos incorporados al expediente figura además la relación de la familia de la víctima con un joven apodado “Pocholito”, que registra antecedentes por robo, homicidio y agresiones. Para la fiscalía, esos antecedentes forman parte del contexto de violencia tomado en cuenta dentro del caso.
Con la reciente imputación de Reyes y S.E.B., la causa por el asesinato de Zamir Torres pasó a tener cuatro detenidos. El expediente continúa bajo trámite en los tribunales provinciales de Santa Fe.


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