Una maestra jardinera auxiliar de un jardín maternal de barrio Tres Cerritos, en Salta Capital, fue condenada a 3 años de prisión condicional por maltrato contra siete nenes de 2 años, pero seguirá en libertad. El caso, que estalló en Salta tras las denuncias de un grupo de padres, reveló golpes, empujones y miedo constante dentro de la sala. La acusada, identificada como Nicole Isa López, admitió los hechos en la Justicia, lo que fue tomado en cuenta al dictar la sentencia.
Padres de Salta notaron cambios y destaparon el maltrato en el jardín
Los primeros en encender la alarma por el maltrato fueron los padres, que vieron cambios bruscos en sus hijos al salir del jardín de Tres Cerritos en Salta. Contaron que los chicos volvían con miedo, angustiados y que, de un día para el otro, varios empezaron a negarse a ir a la sala donde estaba la maestra jardinera ahora condenada.
Con el paso de los días, según relataron los adultos ante la Justicia, los nenes comenzaron a hablar más y a contar lo que pasaba adentro del aula. Decían que “la seño era mala” y repetían que les pegaba y los empujaba, lo que llevó a que las familias hicieran la denuncia formal.
Esas presentaciones de los padres fueron el punto de arranque de la causa penal por maltrato, que se centró en un grupo de siete niños de apenas 2 años que asistían al jardín maternal privado de barrio Tres Cerritos.
La maestra jardinera admitió el maltrato y en Salta fijaron una condena en suspenso
Tras ser identificada como Nicole Isa López, la maestra jardinera reconoció en una audiencia judicial los episodios de maltrato atribuidos en el jardín de Salta. Esa admisión fue considerada por el juez al momento de resolver, y derivó en una pena de 3 años de prisión de cumplimiento condicional.
El fallo dejó claro que la condenada no será enviada a un penal, pero deberá respetar varias obligaciones durante todo el tiempo que dure la sentencia. Entre las medidas impuestas, se ordenó que reciba tratamiento psicológico y que no pueda acercarse ni tener contacto con menores de edad.
Además, el tribunal dispuso su inhabilitación para realizar tareas vinculadas con niños mientras esté vigente la condena, por lo que no podrá trabajar como maestra jardinera ni en otros roles similares en jardines o espacios con chicos.
El impacto emocional en los nenes fue clave para la Justicia
La Fiscalía remarcó que no solo se probó el maltrato físico, sino también un fuerte daño emocional en los siete nenes de 2 años. En el expediente se detalló que los chicos mostraban temor, angustia y conductas poco habituales para su edad, asociadas a lo vivido dentro del jardín maternal de Tres Cerritos.
Según explicó el fiscal interviniente, esos signos emocionales y de comportamiento fueron tomados como parte central de la prueba, junto con los relatos de los padres y las manifestaciones de los propios niños sobre la “seño mala” que les pegaba y empujaba.

