Los comercios de Salta llevaron a CAME una preocupación concreta por los embargos y controles de ARCA, en medio de una baja del consumo que complica a pequeñas y medianas empresas. La Cámara de Comercio e Industria de Salta, a través de su presidente Gustavo Herrera, planteó que estas medidas pueden bloquear cuentas bancarias y afectar la actividad diaria de los negocios. Según indicó, CAME pidió una reunión con el ministro de Economía, Luis Caputo, para analizar alternativas vinculadas al cumplimiento fiscal y al escenario que atraviesan las pymes.
El planteo fue realizado en el ámbito nacional mediante la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. Herrera explicó que la intención es revisar cómo se aplican estas medidas sobre empresas que ya enfrentan problemas para sostener su funcionamiento cotidiano, especialmente cuando deben recurrir a planes de pago para cumplir con deudas tributarias.
El planteo de los comercios ante CAME
Gustavo Herrera, titular de la Cámara de Comercio e Industria de Salta, señaló en declaraciones a Aries que muchos comerciantes utilizan planes de pago para afrontar obligaciones fiscales. Sin embargo, advirtió que una demora puede derivar en embargos que golpean directamente la operatoria del negocio.
Según describió, cuando ARCA avanza con un embargo, las cuentas bancarias del contribuyente quedan inmovilizadas. Por eso, el comercio no solo encuentra dificultades para seguir funcionando, sino también para cancelar la deuda que originó la medida.
“El embargo hace imposible seguir trabajando. Si te inmovilizan todas las cuentas, no podés pagar ni la deuda ni las obligaciones corrientes del negocio”, afirmó Herrera al explicar el impacto que estas acciones tienen sobre los comercios alcanzados.
ARCA y el efecto de los embargos en la operatoria diaria
El dirigente sostuvo que la situación se da en un contexto de menor actividad comercial, caída de ventas y presión impositiva en distintos niveles del Estado. También indicó que la retracción del consumo pega de lleno en los negocios, porque reduce la facturación y complica gastos básicos.
“El comercio ha sido uno de los sectores más afectados con esta nueva economía. No hay plata en la calle, no hay consumo y se trabaja por debajo de lo habitual. Muchas veces no se puede cumplir con obligaciones básicas como sueldos, alquileres y servicios”, sostuvo.
La carga fiscal y la actividad formal
Además de los tributos nacionales, Herrera mencionó impuestos provinciales y tasas municipales. En particular, habló del peso de Ingresos Brutos y de la Tasa de Inspección, Seguridad, Salubridad e Higiene, al considerar que esos conceptos elevan los costos de las empresas formales.
La Cámara de Comercio e Industria de Salta también advirtió que este escenario puede favorecer el avance de la informalidad. De acuerdo con lo expresado por Herrera, quienes cumplen con sus obligaciones tributarias terminan concentrando la carga fiscal mientras mantienen gastos fijos con menor facturación.
El titular de la entidad remarcó que el sector comercial necesita medidas orientadas a preservar el empleo y la actividad económica. “Los que pagan impuestos son los que están soportando toda la carga. Si no se generan condiciones para sostener la actividad formal, muchos comercios terminan cerrando sus puertas”, señaló.

