El Mercado Cofruthos atraviesa un momento durísimo: las ventas se vinieron abajo y, al mismo tiempo, cada vez más salteños se arriman al predio para pedir algo de comer. Según detalló su presidente, Juan Russo, desde las fiestas de fin de año el movimiento comercial se desplomó cerca de un 40%, mientras que se multiplican las personas que golpean las puertas del mercado buscando frutas y verduras básicas. El lugar, que siempre fue símbolo de abastecimiento, hoy refleja de lleno el parate del consumo y la necesidad.
Ventas en picada: el golpe que sacude a Cofruthos
Juan Russo no dudó al describir la situación: las ventas de Cofruthos cayeron de manera muy fuerte desde las fiestas. Habló de un derrumbe cercano al 40% en las operaciones, algo que los puesteros sienten todos los días en la caja. Menos gente compra, los changuitos van más vacíos y muchos llevan solo lo justo y necesario.
El presidente del mercado remarcó que este bajón en las ventas está ligado al parate general del consumo. La plata alcanza para mucho menos y eso se nota en los pasillos del Cofruthos, donde antes se veía movimiento continuo y ahora hay ratos largos de quietud.
En ese contexto, los puesteros del Mercado Cofruthos cuentan que deben remar el doble para cerrar el día, mientras miran con preocupación cómo el dinero circula cada vez menos y los puestos se llenan más de consultas que de ventas concretas.
Más gente pidiendo comida: la otra cara de la crisis en Cofruthos
Además de la caída de las ventas, en Cofruthos creció con fuerza otro fenómeno que prende todas las alarmas: la cantidad de personas que se acercan directamente a pedir alimentos. Siempre hubo gente en situación de calle o sin trabajo que iba al mercado a buscar alguna fruta o verdura, pero ahora el panorama cambió.
Russo marcó que en las últimas semanas se empezó a ver cada vez más adultos mayores recorriendo el predio para conseguir algo para la olla. Según describió, son jubilados y personas grandes que antes compraban, pero que hoy se animan a pedir porque no les alcanza.
La postal diaria en Cofruthos mezcla puestos con ventas bajas y pasillos donde se ve mas necesidad que compra. Mientras el movimiento comercial se achica, la vulnerabilidad de quienes dependen de una ayuda alimentaria se vuelve cada vez más visible dentro del mercado.
Un mercado con menos circulación de plata y más vulnerabilidad
De acuerdo a lo señalado por el presidente del Mercado Cofruthos, el combo es claro: fuerte merma en las ventas, menor circulación de dinero y un aumento marcado de personas que buscan asistencia con alimentos básicos. Todo sucede en el mismo lugar y al mismo tiempo.
Así, Cofruthos pasó de ser solo un punto clave de abastecimiento mayorista y minorista, a transformarse también en un termómetro donde se ve, en vivo, cómo pega el freno del consumo y la necesidad en cientos de familias salteñas.


Cofruthos refleja fuerte baja en ventas y más pedidos de ayuda alimentaria