Las cervecerías de cerveza artesanal de la ciudad de Salta están viviendo un cachetazo directo al bolsillo: productores locales aseguran que las ventas se desplomaron hasta un 30 % y que la rentabilidad quedó hecha trizas, en un escenario que golpea de lleno a los emprendimientos chicos. La situación se arrastra desde la pandemia y se combina con menos plata circulando en la economía salteña, lo que deja al sector caminando por la cornisa. Dueños de locales advierten que, si nada cambia, en Salta podría haber aún más persianas bajas en los próximos meses.
La cerveza artesanal ya no se vende como antes y los números en Salta asustan
La dueña de Aires de Calabria, Gimena Pereyra, contó por radio que la caída no es un simple bajón de temporada, sino una baja sostenida que se ve clarito cuando se comparan períodos iguales. Según detalló, el consumo de cerveza artesanal cayó entre un 25 y un 30 % al comparar enero de este año con enero del año pasado, un derrumbe que se siente en cada turno detrás de la barra.
Pereyra explicó que la gente todavía elige cerveza artesanal cuando sale a tomar algo, pero ya no pide como antes: “La gente sigue consumiendo, pero en menor cantidad”, resumió. Es decir, el público no desapareció, aunque ajustó fuerte el bolsillo y recorta consumos extra, lo que se traduce en menos jarras y menos litros vendidos por noche.
Este freno en las ventas de cerveza artesanal en Salta aparece después del boom que tuvo la actividad entre 2017 y 2019. En esos años, la ciudad llegó a tener más de 30 cervecerías funcionando, con locales llenos y producciones en alza. Ahora el panorama es completamente distinto y los productores lo sienten en cada cierre de caja.
De más de 30 locales a menos de 10: la cerveza artesanal se achica
El dato que más ruido mete en el sector es la cantidad de locales sobrevivientes. De acuerdo al relevamiento mencionado por Pereyra, hoy quedan activos menos de 10 bares y fábricas de cerveza artesanal en la ciudad de Salta, frente a las más de 30 cervecerías que funcionaban en los años de auge. La oferta se achicó a menos de un tercio en plena crisis de consumo.
Este recorte brutal de puntos de venta muestra cómo muchos emprendimientos no lograron aguantar la mezcla de inflación, caída de consumo y tarifas cada vez más pesadas. Varios locales que hace unos años competían por ver quién sacaba la mejor pinta, hoy ya no levantan la persiana, lo que deja a los que siguen en pie con más presión para sostener sus números.
Al mismo tiempo, la baja general de ventas en Salta no solo impacta en los dueños, sino también en los trabajadores de barra, producción y distribución, ya que cada cierre de local implica menos turnos, menos extras y, en muchos casos, pérdida directa de puestos de trabajo.
Costos por el cielo y precios en dólares: vender más ya no garantiza ganar
A la caída del consumo se le suma un combo explosivo: boletas de luz y servicios que no paran de subir. Pereyra detalló que “el aumento de energía eléctrica fue abismal, los servicios básicos, impuestos municipales… todo se disparó”. Con ese panorama, los cerveceros tienen que vender mucho más solo para cubrir los gastos fijos, pero la calle no acompaña.
Frente a ese escenario, los precios de la cerveza artesanal se fueron alineando con valores externos. La empresaria recordó que antes el litro “equivalía a unos 2 dólares por litro y ahora ronda entre 5 y 7 dólares”, aunque dejó claro que esa suba no implica más ganancias, porque el consumo cayó fuerte. Sobrevivir se volvió una cuestión de ajustar al máximo los egresos: “Hay que proteger los costos todo el tiempo para poder sobrevivir. No puedes tener ventas muy altas porque no hay consumo suficiente en la calle”, advirtió, mientras desde el sector cervecero señalan que, sin mejoras en el consumo o medidas específicas de apoyo, podrían producirse más cierres de locales de cerveza artesanal en Salta.


Cerveza artesanal y caída de ventas en Salta complican al sector