Cazzu fue una de las figuras más visibles de la marcha de Ni Una Menos realizada este martes 3 de junio frente a la Plaza de los Dos Congresos, en Buenos Aires, donde miles de personas se movilizaron a once años del nacimiento del colectivo. La artista jujeña encabezó parte del acto con un discurso atravesado por denuncias por violencia de género y leyó junto a Thelma Fardín el documento central de la jornada. Desde el escenario, la cantante pronunció varias de las consignas más repetidas de la convocatoria y dejó una de las frases que más resonó en la plaza.
El discurso de Cazzu quedó en el centro del acto de Ni Una Menos
La cantante abrió su intervención con una definición directa: “Hoy, frente al gobierno de Milei, decimos: nuestras vidas no son desechables. Las vidas de las pibas valen”. Esa fue una de las primeras frases de su lectura ante la multitud reunida en el centro porteño.
Más tarde, Cazzu retomó otra de las consignas principales del acto y dijo: “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”. Su participación fue acompañada por aplausos y ovación en distintos tramos de la lectura, mientras la movilización ocupaba varias cuadras entre el Congreso y la Avenida de Mayo.
La artista, cuyo nombre real es Julieta Emilia Cazzuchelli, también recordó el sentido histórico de la convocatoria. “El 3 de junio es nuestro grito. El grito de hartazgo que hace once años salió a la calle en Argentina y se extendió por todo el mundo, tejiendo una denuncia colectiva”, leyó desde el escenario principal.
Después continuó con una enumeración de las personas alcanzadas por esas violencias y expresó: “Seguimos desde entonces, cada año, en las plazas, en las calles y en las casas, denunciando las violencias contra mujeres, lesbianas, travestis, trans, intersex y no binarios”.
Ni Una Menos volvió a la calle con reclamos por femicidios y pedidos de justicia
La movilización del 3 de junio volvió a realizarse en la misma fecha que remite a la primera marcha de 2015. A once años de aquella convocatoria, Ni Una Menos volvió a reunir a miles de personas en Buenos Aires y también tuvo réplicas en distintas ciudades del país.
Uno de los casos que ocupó un lugar central en el documento leído por Cazzu y Thelma Fardín fue el de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba. El cuerpo de la joven fue hallado el fin de semana pasado, después de una semana de búsqueda, y hasta el momento el único detenido es Claudio Gabriel Barrelier.
Durante la lectura, el documento exigió la renuncia del ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, y pidió la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez. Allí se los acusó de “desidia organizada” y de haber “desprotegido y garantizado la impunidad” en la investigación.
Además, el texto cuestionó a la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, por haber calificado el crimen como “homicidio” y no como femicidio. Sobre ese punto, el colectivo sostuvo que esa definición “no es meramente una cuestión de lenguaje: implica negar la existencia de una desigualdad estructural de género y profundiza la impunidad”.
El documento de Ni Una Menos sumó cifras, otras denuncias y apoyos políticos
En el escenario también se difundieron datos de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Según esas cifras, entre 2017 y 2025 se registraron 2.158 femicidios en la Argentina, lo que equivale a uno cada 36 horas. Ese dato fue incorporado dentro de una denuncia más amplia sobre el retroceso de políticas públicas vinculadas a la prevención y atención de las violencias por motivos de género.
El documento leyó críticas al gobierno del presidente Javier Milei, al que definió como “negacionista de la violencia patriarcal”, y además señaló que “eliminó las ya insuficientes políticas para prevenir, atender y erradicar las violencias por motivos de género”. También afirmó que “la mayoría de los gobiernos provinciales, en complicidad con el Gobierno nacional, retiraron o vaciaron sus políticas públicas en materia de género y diversidad”.
La marcha incluyó además reclamos por otros hechos recientes. Entre las víctimas recordadas estuvieron Dulce María Candia, de 17 años, asesinada en Misiones, y Noelia Romero, en la provincia de Buenos Aires. Durante la movilización también se vieron carteles con distintas consignas, entre ellas una que decía: “Estamos a 8 femicidios del Mundial”, en referencia al torneo que comienza el 11 de junio.
En el mismo documento hubo cuestionamientos al proyecto de ley sobre “falsas denuncias” impulsado por la senadora Carolina Losada, definido por el colectivo como un intento de “blindar la pedofilia y silenciar a quienes la denuncian”. Además, durante la lectura se expresaron a favor de la libertad de Milagro Sala y Cristina Fernández de Kirchner, y rechazaron lo que describieron como persecución judicial a dirigentes de izquierda.
La intervención de Cazzu quedó así entre los momentos más visibles de la jornada, mientras leía desde el escenario frente a miles de personas reunidas en la Plaza de los Dos Congresos junto a Thelma Fardín.


La Ley Cazzu llega a la Argentina y se tratará en el Congreso