El economista Ramiro Castiñeira, integrante del equipo de asesores económicos del presidente Javier Milei, estimó que la inflación anual podría terminar 2026 cerca del 30%. Además, se refirió a la morosidad y al endeudamiento de las familias, al sostener que los bancos y sus clientes deben acordar planes de pago sin intervención estatal. También vinculó el regreso a una inflación de un dígito con la continuidad de las medidas y con una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
Durante una entrevista con El Destape 1070, Castiñeira indicó que el mercado proyecta una inflación de dos dígitos para 2027. Según su previsión, el retorno a una variación anual de un solo dígito podría darse en 2028.
La inflación de un dígito, según la proyección de Castiñeira
El asesor económico citó un informe del Fondo Monetario Internacional para explicar los plazos que, de acuerdo con esa referencia, atraviesan los países que registraron una inflación de tres dígitos.
“Según un informe del FMI un país que tuvo tres dígitos de inflación tardan entre 4 y 6 años en volver a un dígito de inflación”, señaló. A partir de ese dato, agregó que “si el gobierno hace todo bien, Argentina estaría volviendo a un dígito de inflación anual en el 2028”.
Castiñeira expuso sobre el proyecto de modificación de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina el 12 de agosto de 2026, ante la comisión de Hacienda y Presupuesto y Finanzas de la Cámara de Diputados.
La reforma del Banco Central en el debate
Para el economista, la iniciativa es “fundamental” y guarda similitudes con la normativa vigente en Brasil. En su exposición, sostuvo que la propuesta apunta a establecer límites sobre el manejo de las reservas y la emisión monetaria.
“La nueva carta que va a tener es semejante a la que tiene Brasil y hoy tiene 350 mil millones de reservas por la carta orgánica le impide que la política saquee al banco central de sus reservas. En simultáneo, impide que se active la maquinita para financiar el gasto público y por eso, ellos tienen una inflación del 5% y a nosotros nos llegó al 300%”, fundamentó.
Morosidad y endeudamiento, bajo la mirada de los privados
Por otra parte, Castiñeira descartó que sea necesaria una intervención del Gobierno nacional frente al aumento de la morosidad en los créditos familiares. Su planteo fue que las entidades financieras y quienes tomaron préstamos resuelvan las deudas pendientes mediante acuerdos.
El economista señaló que la mora “hoy ronda en el 8% según el Banco Central” y agregó: “Eso quiere decir que 9 de cada 10 créditos se pagan. Así que no intentemos estatizar un problema que es de los bancos que se tendrán que sentar con sus clientes”.
Sobre el endeudamiento y los incumplimientos, afirmó que “el Estado no se tiene que meter porque además es un contrato entre privados y ya existe el mecanismo del mercado que va a lograr la resolución de este problema: el banco y el que tomó el crédito se van a juntar y acordar un plan de pago”.


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