El caso Thiago sumó en las últimas horas nuevas declaraciones en la investigación por la muerte del nene de 2 años. Según informó la fiscalía penal, vecinos, médicos y la propietaria del inquilinato coincidieron en un punto: los niños manifestaban un miedo permanente hacia el padrastro, Franco Nicolás Funes. La causa mantiene detenidos a Funes y a María del Milagro Cuéllar Medina, madre del menor, ambos imputados por homicidio. El expediente se abrió después de que quedara descartada la versión inicial de un accidente doméstico, tras los peritajes médicos realizados luego del ingreso de Thiago al hospital Materno Infantil.
El caso Thiago incorporó testimonios que marcaron el miedo de los niños
La investigación agregó declaraciones de vecinos, profesionales de la salud y de la dueña del lugar donde vivía la familia. De acuerdo con lo señalado por la fiscalía, esos relatos fueron coincidentes al describir el temor que sentían los niños hacia Franco Nicolás Funes, pareja de la madre de Thiago.
Ese punto pasó a ocupar un lugar central dentro del expediente, porque además se analiza si María del Milagro Cuéllar Medina conocía de manera efectiva esa situación y el riesgo al que, según la causa, estaban expuestos sus hijos.
También quedó asentado en las actas judiciales que vecinos ya le habrían advertido a la mujer sobre la conducta de Funes antes de la muerte de Thiago. Esa línea es una de las que ahora sigue la fiscalía en la causa por homicidio.
La fiscalía puso la lupa en el padrastro y en el rol de la madre
Otro de los elementos incorporados al expediente indica que la mujer se ausentaba de la vivienda y dejaba a Thiago y a su hermano al cuidado directo del principal acusado. Sobre ese punto, el fiscal penal Daniel Espilocín afirmó que los testigos “han corroborado que la madre dejaba a los niños al cuidado de otra persona cuando salía”.
Según se indicó en la causa, esa circunstancia incrementa su responsabilidad legal. Por eso, la situación procesal de la madre también quedó bajo análisis junto con la de Funes, que continúa detenido e imputado por homicidio.
La investigación se inició luego de que se descartara la primera explicación sobre un supuesto accidente doméstico. La versión hablaba de una caída casual de la cama, pero los estudios incorporados al expediente desplazaron esa hipótesis.
La autopsia de Thiago cambió la dirección de la investigación
La autopsia practicada al cuerpo del niño determinó que la muerte se produjo por asfixia mecánica. Ese resultado dejó de lado la explicación inicial y reforzó las sospechas que ya estaban bajo análisis en la causa.
En relación con las pruebas reunidas, Espilocín sostuvo que “no hay ninguna lesión que avale la versión del imputado”. Esa declaración quedó incorporada mientras se revisan los testimonios y los informes médicos reunidos en el expediente.
La causa también expuso que, meses antes del hecho, el abuelo paterno de Thiago había presentado denuncias por violencia familiar. A partir de esas actuaciones, el Juzgado de Personas y Familia había dispuesto medidas de protección, aunque el expediente indica que eso no evitó la muerte del niño.

