Willner Rivas Quijada, capitán del seleccionado de vóley de Venezuela, fue confirmado este domingo como muerto tras pasar once días sepultado por el derrumbe de su vivienda en La Guaira. En el mismo operativo también fueron hallados sin vida su esposa, Mariángel Pérez, y su hijo Theo, de un año y medio. La casa familiar había colapsado durante los fuertes sismos del 24 de junio, y desde entonces se mantenía un operativo de búsqueda entre los escombros con la esperanza de encontrarlos con vida.
El capitán fue encontrado sin vida junto a su familia en La Guaira
La confirmación del hallazgo se conoció este domingo, once días después del derrumbe que había dejado atrapados a Willner Rivas Quijada, su esposa y su hijo. Los tres estaban en la vivienda familiar al momento del colapso.
Desde el 24 de junio, rescatistas trabajaron en la zona afectada mientras familiares y allegados aguardaban noticias. Sin embargo, las tareas terminaron con la localización de los tres cuerpos entre los escombros.
Rivas Quijada era una de las figuras más reconocidas del seleccionado masculino de vóley de Venezuela, por lo que su muerte impactó de manera directa en el deporte de ese país, además del cuadro general provocado por los terremotos.
El seleccionado de vóley quedó golpeado por la muerte de Willner Rivas
La noticia también fue comunicada por el Club Voleibol Guaguas de España, institución con la que el jugador ya tenía acordada su llegada para la próxima temporada.
A través de sus redes sociales, el club publicó: “Se ha confirmado que Willner Rivas, su esposa Mariangel Pérez y su pequeño hijo Theo han sido encontrados sin vida tras haber quedado sepultados hace once días por el terremoto que asoló Venezuela. Desde el CV Guaguas nos unimos al dolor de su familia. Descansen en paz”.
De ese modo, la confirmación pública sumó otra referencia directa sobre el final de la búsqueda, en un contexto marcado por los daños que dejaron los sismos en distintas zonas del país.
Venezuela sigue con operativos tras los terremotos que dejaron miles de víctimas
De acuerdo con el último balance difundido por las autoridades venezolanas, los sismos dejaron 3.342 personas fallecidas y más de 16.700 heridas. Los terremotos fueron de magnitud 7,2 y 7,5, con epicentro frente a la costa norte del país.
Además, el impacto fue especialmente fuerte en el estado de La Guaira, donde se registraron daños severos en varias localidades. El desastre destruyó miles de edificios y obligó a desplegar un amplio operativo de rescate con participación de equipos nacionales e internacionales.
Después de que finalizara la misión de varios grupos internacionales de búsqueda, Protección Civil quedó al frente de las operaciones. Al mismo tiempo, continuaban las tareas de remoción de escombros y la asistencia a las personas damnificadas.

