Brasil afronta hoy un partido decisivo ante Japón desde las 14 en Houston, por los dieciseisavos de final del Mundial, con los octavos como premio para el ganador. El equipo de Carlo Ancelotti llega después de terminar primero e invicto en el Grupo C, mientras que el seleccionado japonés avanzó como segundo del Grupo F. El cruce se jugará en el estadio NRG y también definirá al rival de la próxima ronda, ya que quien siga en carrera enfrentará a Noruega o Costa de Marfil.
La Seleção arranca así su camino en la parte más exigente del torneo, después de una primera fase en la que mostró una mejora en el funcionamiento. Del otro lado aparece un rival que viene con buenos números en ataque y que, además, guarda un antecedente reciente que en Brasil no pasa desapercibido: la remontada de Japón en el amistoso de octubre pasado.
Brasil llega invicto y abre su tramo más exigente
El conjunto dirigido por Ancelotti cerró la fase de grupos en lo más alto del Grupo C y sin derrotas. En su estreno en Norteamérica arrastraba una serie de cinco partidos seguidos recibiendo goles, una racha que se estiró con el 1-1 frente a Marruecos en el debut, aunque después logró cortar esa secuencia con dos victorias claras.
Primero superó 3-0 a Haití y luego repitió el mismo resultado ante Escocia. Esos dos triunfos dejaron conformidad en el cuerpo técnico, sobre todo porque el equipo mostró una versión más equilibrada en una etapa en la que buscaba afirmarse dentro del torneo.
En ataque, Brasil llega con Vinícius Jr como principal figura individual. El delantero atraviesa su mejor momento en la competencia, con cuatro goles y una asistencia. A su alrededor, el mediocampo tiene a Casemiro como eje, junto con Lucas Paquetá y Bruno Guimarães, mientras que el frente ofensivo ganó peso con Matheus Cunha y Rayan desde el arranque.
Ancelotti también habló de la situación de Neymar y explicó que espera una mayor participación del futbolista en el partido de hoy. “Por desgracia, antes no podía jugar más de 15 minutos, pero ahora está bien como para jugar más”, señaló el entrenador italiano en la previa del cruce.
Japón llega con gol y un antecedente que alimenta su ilusión
El seleccionado que conduce Hajime Moriyasu desde 2018 se metió en esta instancia tras terminar segundo en el Grupo F con cinco puntos. Su recorrido incluyó un 2-2 con Países Bajos, un 4-0 ante Túnez y un 1-1 frente a Suecia, resultados que le permitieron avanzar a la fase eliminatoria.
Además, Japón muestra una producción ofensiva importante. En sus diez partidos más recientes convirtió 20 goles, un dato que marca el momento del equipo antes de enfrentar a uno de los candidatos tradicionales. Aunque Brasil aparece como favorito, el conjunto asiático ya sabe lo que es complicarlo.
El antecedente más cercano fue en octubre, cuando Japón dio vuelta un 0-2 y se quedó con un amistoso en Tokio por 3-2. Ese resultado significó la primera derrota del ciclo de Ancelotti y una de las únicas tres caídas del técnico al mando del seleccionado brasileño en 15 partidos.
Moriyasu volvió a mencionar ese encuentro y remarcó el efecto que tuvo en su plantel. “Nos dimos cuenta que tenemos oportunidades para ganar”, afirmó. Luego agregó: “El año pasado le ganamos el amistoso. Es algo que nunca habíamos conseguido antes. Ahora pensamos que va a ser un partido muy intenso. Va a ser complicadísimo, pero intentaremos ganar y lo daremos todo”.
Octavos en juego y un partido que puede ir más allá de los 90 minutos
El encuentro se disputará hoy desde las 14 en el Estadio NRG de Houston, que tiene capacidad para 68.300 espectadores. El ganador avanzará a octavos y enfrentará en esa instancia a Noruega o Costa de Marfil, por lo que el cruce abre una parte decisiva del cuadro.
Ancelotti dejó en claro que su equipo trabajó pensando en un escenario de máxima exigencia y sin descartar una definición larga. “Necesitamos una mente y un corazón fuertes. Tenemos que estar preparados para cualquier cosa que pueda ocurrir como la prórroga o los penales. El equipo está preparado, motivado y lleno de confianza. Pero todos los partidos de esta competición son muy difíciles”, expresó.
Para Brasil, este partido marca el comienzo de la fase de eliminación directa en la búsqueda de volver a ganar la Copa del Mundo, algo que no consigue desde 2002. Japón, por su parte, intentará sostener su ilusión a partir de su crecimiento futbolístico y del recuerdo fresco de aquel 3-2 del año pasado en Tokio.


Brasil dejó atrás a Escocia con un 3 a 0 y movió el cuadro del Mundial 2026