Bolivia activó un estado de excepción y el impacto se sigue con atención en Salta, especialmente en los pasos de Aguas Blancas y Salvador Mazza. La medida fue anunciada el pasado sábado por el presidente Rodrigo Paz, tras más de seis semanas de protestas y bloqueos en distintas regiones del país vecino. Las autoridades bolivianas indicaron que la actividad económica continúa con normalidad y señalaron que “no habrá restricciones generales para circular”, aunque el esquema habilita más intervención de fuerzas de seguridad.
Estado de excepción en Bolivia: qué cambia en las rutas y zonas de frontera
Las zonas limítrofes aparecen entre los puntos observados por el movimiento diario que existe entre Argentina y Bolivia. En Aguas Blancas y Salvador Mazza se mantiene un paso constante de personas que viajan para hacer compras, realizar actividades comerciales o moverse por turismo.
Según lo informado por las autoridades bolivianas, por ahora no se dispusieron restricciones generales para circular. Sin embargo, el cuadro podría modificarse en las próximas semanas, de acuerdo con la evolución del conflicto interno que atraviesa Bolivia.
La medida incorpora prohibiciones concretas y permite una mayor participación de las fuerzas de seguridad. Entre los puntos anunciados figura la prohibición de bloqueos en rutas, calles, avenidas y caminos, además de la intervención de la Policía y las Fuerzas Armadas para despejar carreteras cuando sea necesario.
Impacto en Salta: atención sobre Aguas Blancas y Salvador Mazza
El movimiento en los pasos fronterizos salteños sigue siendo un dato clave por la cantidad de personas que cruzan de manera habitual hacia Bolivia. Por eso, la situación del otro lado de la frontera es seguida de cerca por salteños que tienen vínculos comerciales, familiares o turísticos con el país vecino.
El esquema boliviano también contempla restricciones para transportar armas, explosivos y sustancias inflamables. En zonas consideradas conflictivas, el Gobierno boliviano podrá limitar la venta de bebidas alcohólicas y, donde se identifiquen riesgos para la población, aplicar eventuales toques de queda.
Rodrigo Paz y la medida: los bloqueos que llevaron a la decisión
Rodrigo Paz anunció el estado de excepción durante las primeras horas del pasado sábado. Al fundamentar la medida, el mandatario afirmó: “Los bolivianos no pueden seguir siendo rehenes”.
De acuerdo con lo explicado por Paz, el objetivo es recuperar la libre circulación, garantizar el acceso a alimentos, combustible y medicamentos, y terminar con los bloqueos que mantienen bajo tensión a buena parte del país. La administración boliviana sostuvo que la intervención apunta a normalizar el tránsito en los corredores afectados por las medidas de fuerza.
Las autoridades remarcaron que la aplicación del estado de excepción no implica suspender derechos fundamentales ni limitar la libertad de expresión. La decisión fue presentada como una herramienta para restablecer la circulación y asegurar el acceso a productos esenciales en medio de los bloqueos.
El conflicto comenzó a principios de mayo y se profundizó con el paso de las semanas. Según datos oficiales, en distintos momentos se registraron más de 100 bloqueos simultáneos en varios puntos del territorio boliviano.
La situación dejó al menos 16 personas fallecidas y generó complicaciones para el transporte, el comercio y el abastecimiento de productos esenciales. Aunque algunos sectores sindicales aceptaron levantar las protestas, grupos vinculados al ex presidente Evo Morales anticiparon que mantendrán las medidas de fuerza y continúan reclamando la renuncia de Rodrigo Paz.
El estado de excepción tendrá una duración máxima de 90 días. El Gobierno boliviano aclaró que podría dejarse sin efecto antes de ese plazo si cesan los bloqueos y se normaliza la situación en todo el país.

