Los bici peregrinos de Cafayate no participan este año de la tradicional travesía hacia la Catedral Basílica de Salta por la festividad del Señor y la Virgen del Milagro. La organización resolvió suspender el recorrido de 2026 tras conocer los presupuestos de ambulancias, seguros, vehículos de apoyo y otros servicios. En un contexto de crisis económica marcado por el aumento de costos, el cálculo superaba los 100 mil pesos por cada ciclista.
Oscar González, organizador del grupo, informó la decisión a más de 100 personas que solían sumarse desde Cafayate y otras localidades. La peregrinación llevaba 25 años de participación ininterrumpida y, según explicó, ya no quedaban prestaciones que pudieran recortarse sin afectar la estructura prevista.
Los servicios que hicieron subir el presupuesto
La contratación de servicios indispensables elevó el monto que debía pagar cada peregrino. González contó que al principio el grupo tenía pensado realizar una nueva edición, aunque cambió de postura cuando comenzaron a llegar las cotizaciones necesarias para organizar el trayecto.
Entre los rubros que debían cubrirse estaban las ambulancias, el seguro obligatorio, los vehículos de asistencia, los camiones para trasladar bicicletas, los baños químicos y la logística en distintos puntos del camino. El organizador señaló que no era posible eliminar esos recursos.
“En un principio estábamos decididos a hacerlo, pero cuando empezaron a pasarnos los presupuestos nos dimos cuenta de que eran muy altos y no podemos suprimir los servicios”, señaló el responsable de la travesía en diálogo con Informate Cafayate.
El cálculo superaba los 100 mil pesos
Los servicios en La Viña representaban cerca de 30 mil pesos por persona. A esa cifra se agregaban otros 10 mil pesos por gastos en Salta, además de los restantes costos de coordinación y apoyo que requería el contingente.
“Tenía un cálculo de un poquito más de 100 mil pesos y nos parecía mucho para cada peregrino”, afirmó González. También detalló que las ambulancias, el seguro y los vehículos de apoyo fueron los componentes que más aumentaron.
La peregrinación ya había reducido gastos
Durante el año pasado, la organización había aplicado cambios para bajar el costo de los participantes. Entre esas medidas estuvo la eliminación de la merienda que se brindaba en La Viña durante el recorrido.
Además, dejó de cubrirse el pasaje de regreso de los ciclistas, que anteriormente era asumido por la organización. “Ya habíamos sacado la merienda en La Viña y también dejamos de pagarles el pasaje de vuelta a los peregrinos. Este año ya no había nada más para sacar”, sostuvo González.
El organizador indicó que primero avisó la suspensión por WhatsApp a los peregrinos, y luego a las personas e instituciones que colaboraban con desayunos, instalaciones y recepción del grupo. “Todos los servicios se fueron arriba. Es imposible costearlos y ya con el tiempo que tenemos, que nos queda un mes y días, decidimos no organizar”, lamentó.

