Una escena de película sacudió la ruta nacional 34, donde dos tucumanos terminaron con heridas de bala y su auto apareció totalmente auto incendiado en Rosario de la Frontera, a la altura de Copo Quile. Todo pasó en la madrugada del sábado 28, cerca de las 2, y ahora el caso quedó en manos del fiscal penal de Rosario de la Frontera, Oscar López Ibarra, junto al equipo de Criminalística. El lugar del hecho es el km 940 de la ruta 34, en plena zona oscura y de poco tránsito.
Balacera en plena noche y un auto incendiado que alarma en Rosario de la Frontera
Según la información oficial, este sábado 28, cerca de las 2 de la madrugada, en medio de un control vehicular, dos hombres de 43 y 28 años llegaron hasta los efectivos pidiendo ayuda. Los dos son oriundos de Tucumán y presentaban heridas de arma de fuego, lo que encendió todas las alertas en el puesto policial de la zona.
Los heridos contaron que venían desde la ciudad de Pichanal en un automóvil y que, al llegar al km 940 de la ruta nacional 34, en la zona de Copo Quile, fueron sorprendidos por otros dos vehículos. Desde esos rodados, según su relato, desconocidos abrieron fuego y los dejaron baleados en plena ruta, sin luz y en medio de la noche.
En medio del caos, aseguraron que un grupo de pescadores que se encontraba por la zona fue quien los auxilió primero y los acercó hasta donde se desarrollaba el control vehicular. Desde allí, personal policial activó el operativo y comenzó a reconstruir lo que pasó en ese tramo de la ruta 34 cercano a Rosario de la Frontera.
Tras el aviso, los dos hombres fueron trasladados de inmediato al hospital local para recibir atención médica. A la par, se dio intervención formal al fiscal penal de Rosario de la Frontera, Oscar López Ibarra, y se ordenó que Criminalística se desplazara hasta el lugar señalado como escenario del ataque.
La ruta 34, un auto hecho cenizas y una investigación a contrarreloj
Mientras los médicos asistían a los tucumanos, el equipo de Criminalística llegó al punto indicado por las víctimas, en el km 940 de la ruta nacional 34. En el lugar encontraron un automóvil completamente incinerado, reducido a chatarra, en medio de la oscuridad y el mal tiempo, lo que complicó de entrada el trabajo de los peritos.
Por las condiciones climáticas adversas y la absoluta falta de iluminación al momento del arribo, solo pudieron levantar algunos indicios iniciales en la escena donde apareció el auto incendiado en Rosario de la Frontera. Ante esa situación, se dispuso que personal policial quedara custodiando la zona durante toda la noche para preservar cada rastro posible.
Ya durante la mañana del sábado 28, el fiscal López Ibarra volvió al lugar junto al equipo técnico de Criminalística para realizar un abordaje más detallado. El objetivo fue revisar con luz natural el sector de Copo Quile sobre la ruta 34, replantear las pericias y buscar nuevas evidencias que permitan entender qué pasó con los disparos y con el vehículo quemado.
Peritajes, pistas y el hermetismo oficial tras el ataque en Copo Quile
En esta segunda inspección, los especialistas retomaron el relevamiento de huellas, restos del rodado y posibles vainas servidas en la traza donde se ubicó el auto incendiado, tratando de cruzar esos datos con el relato de los dos heridos. Las tareas se concentraron en la zona rural de Copo Quile, siempre bajo la órbita de la Fiscalía de Rosario de la Frontera, que conduce la investigación.
Al ser consultado, el fiscal penal de Rosario de la Frontera, Oscar López Ibarra, se limitó a informar que se “trabaja intensivamente para lograr el esclarecimiento de lo sucedido”.


Investigación por auto incendiado y ataque a balazos en Rosario de la Frontera