Un violento asesinato en barrio Santa Lucía terminó desatando anoche una verdadera batalla campal: un joven de 24 años fue baleado y murió en la zona oeste de la ciudad de Salta, y después del crimen un grupo de vecinos atacó a piedrazos una garita de vigilancia, la tiró abajo, la incendió y dejó a dos policías heridos, además de varias personas demoradas por los destrozos y las agresiones.
El asesinato que encendió la mecha en barrio Santa Lucía
La víctima fue identificada como Santiago “Pipa” Ferrufino, un salteño de 24 años que, según las primeras versiones oficiales, recibió varios disparos el sábado por la tarde/noche en pleno barrio Santa Lucía, donde terminó agonizando tras el ataque a balazos. El hecho se dio en una zona muy transitada del oeste capitalino, lo que generó enseguida corridas, gritos y un clima de tensión total entre los vecinos.
De acuerdo con un reporte inicial del Ministerio Público Fiscal, el asesinato se habría producido en medio de un enfrentamiento. En ese momento, otro hombre que se movía en motocicleta habría sacado un arma de fuego y disparado contra Ferrufino, que terminó desplomado en la calle. Las circunstancias exactas aún se analizan y no se descartaban más involucrados al cierre del informe.
Mientras se intentaba reconstruir cómo empezó la pelea que terminó con el asesinato, fuentes policiales confirmaron que ya fue detenido el principal sospechoso del homicidio y también otro sujeto que habría participado del episodio. Ambos quedaron a disposición de la Justicia, que ahora deberá definir su situación procesal y avanzar con las imputaciones correspondientes.
Cómo quedó la causa y qué investigan los fiscales
La investigación por el asesinato de Ferrufino en barrio Santa Lucía quedó en manos de la fiscalía penal de turno, que ordenó una serie de medidas urgentes: levantamiento de vainas servidas, relevamiento de cámaras de seguridad de la zona y toma de testimonios a los vecinos que vieron el ataque. Los fiscales buscan precisar el rol de cada uno de los sospechosos y confirmar si el homicidio se dio por un ajuste de cuentas, una vieja bronca o una pelea que se fue de las manos.
Además, el Ministerio Público Fiscal dispuso nuevas diligencias para establecer la trayectoria de los disparos y el tipo de arma usada. En paralelo, los investigadores trabajan para determinar si el hombre que habría disparado desde la moto actuó solo o si alguien más lo acompañaba en el momento del ataque contra el joven de 24 años.
Piedras, fuego y policías heridos tras el crimen
Minutos después de que se confirmara la muerte de Ferrufino, la situación en barrio Santa Lucía se descontroló. Familiares y allegados, en medio del impacto y la bronca por el asesinato, comenzaron a reclamar en la calle y, según relataron fuentes de seguridad, algunos de ellos terminaron arremetiendo contra una casilla policial de vigilancia ubicada cerca del lugar del crimen.
Primero empezaron a llover piedras contra la estructura, hasta que la tiraron abajo y la prendieron fuego. Al mismo tiempo, los atacantes se fueron contra los uniformados que estaban en el lugar, lo que generó un escenario de máxima tensión en el barrio. La garita terminó destruida por completo, con las chapas retorcidas y restos quemados esparcidos alrededor.
En medio de los disturbios, dos integrantes de la fuerza resultaron lesionados por los golpes y los proyectiles, aunque luego se informó que los policías heridos estaban fuera de peligro. Por los incidentes se produjeron varias detenciones vinculadas exclusivamente a los ataques contra la garita y las agresiones a los efectivos, mientras otros equipos seguían trabajando en la escena del asesinato para no perder pruebas clave.
Las autoridades confirmaron que las personas demoradas por los disturbios quedaron sujetas a investigación por los delitos vinculados a los destrozos y a las lesiones sufridas por los policías, en paralelo a la causa principal por el homicidio de Santiago “Pipa” Ferrufino.
Fuente:Que Pasa Salta

