Argentina ya dio vuelta la página después de Egipto y tomó una decisión clave para encarar lo que viene en el torneo: volver a instalarse en Kansas City y ordenar desde ahí la preparación para el partido con Suiza. El equipo de Lionel Scaloni regresó desde Atlanta en la noche del martes, mientras todavía se definía su próximo rival, y este miércoles desde las 20 tendrá la primera práctica. El cruce de cuartos de final será este sábado 11 de julio, desde las 22, también en Kansas City, en una etapa en la que el cuerpo técnico seguirá de cerca el estado físico del plantel.
Argentina volvió a Kansas City tras Egipto y retomó su base de trabajo
Después de la victoria frente a Egipto, la delegación dejó el Mercedes Benz Stadium y encaró de inmediato la salida hacia el aeropuerto. El regreso se dio pocas horas más tarde, ya que pasadas las 20 de Argentina los futbolistas comenzaron a acomodarse en el avión que los llevó otra vez a Kansas City, la ciudad que había sido elegida como base principal durante la fase de grupos.
En ese trayecto se conoció además el nombre del próximo rival. Mientras el plantel todavía avanzaba con el embarque en Atlanta, Suiza eliminó por penales a Colombia y quedó confirmada como adversario del conjunto argentino en los cuartos de final. Esa novedad alcanzó a la delegación en plena logística de salida, antes de emprender el viaje de regreso.
Dos horas después, Argentina ya estaba nuevamente en Kansas City. Ese punto había sido elegido por el cuerpo técnico desde el 1 de junio, cuando comenzó la estadía en Estados Unidos con un plantel ampliado y dos amistosos previos al arranque de la fase de grupos. Desde entonces, la planificación ya contemplaba moverse con una rutina bastante marcada, tanto para entrenar como para trasladarse a cada compromiso.
Durante esa primera parte del torneo, el esquema incluyó la presentación inicial en esa sede y luego los dos encuentros siguientes en Dallas. A la vez, se había definido viajar siempre el día anterior a cada partido, pasar la noche en Dallas y volver a Kansas apenas terminaba cada juego. Esa organización fue una parte central de la preparación y ahora volvió a quedar activa.
La decisión para los 4tos: hotel, predio y entrenamiento en la misma ciudad
La dinámica solo cambió en los primeros días de julio, cuando la delegación se trasladó al predio de Inter Miami para disputar los 16avos de final y luego siguió viaje hacia Atlanta para afrontar los octavos. Sin embargo, con el retorno concretado en la noche del martes, quedó restablecido el recorrido original que había armado el cuerpo técnico desde el comienzo.
La base de operaciones volverá a estar montada en Kansas City, que además será la sede del partido contra Suiza. El Hotel Origin será otra vez el lugar de descanso del plantel, mientras que el Sporting KC Training Center concentrará las tareas de entrenamiento durante los próximos días. Ese predio está ubicado a 21 minutos del hospedaje y volverá a ser el escenario de los trabajos previos al choque del sábado.
La primera práctica quedó programada para este mismo miércoles desde las 20. Luego, el plantel volverá a entrenarse a puertas cerradas este jueves, en un horario que todavía no fue confirmado. Para el viernes quedarán las actividades protocolares previas dispuestas por FIFA: Lionel Scaloni dará una conferencia de prensa y, además, tres futbolistas hablarán con los medios durante la práctica.
Así, la preparación ya quedó enfocada en un partido que puede abrir un nuevo tramo del calendario. Si Argentina supera a Suiza, volverá a jugar en Atlanta el miércoles 15 de julio a partir de las 16, frente al ganador del cruce entre Noruega e Inglaterra. Más adelante, los escenarios posibles serán New York/New Jersey el domingo 19 de julio para la final, o Miami el sábado 18 desde las 18 para el partido por el tercer puesto.
Egipto dejó desgaste y Scaloni seguirá de cerca la respuesta física del plantel
La cuestión más inmediata para el cuerpo técnico pasa por evaluar cómo respondieron físicamente los jugadores después del esfuerzo realizado ante Egipto. El dato no es menor, porque 120 horas antes el equipo también había necesitado un suplementario para superar a Cabo Verde en 16avos de final. Por eso, el entrenamiento de este miércoles aparece como una estación importante para medir cargas, recuperación y posibles ajustes.
En ese panorama, el foco principal está puesto en Cristian Romero. El defensor fue determinante tanto frente a Cabo Verde como contra Egipto, aunque terminó el último partido “visiblemente acalambrado”. De hecho, Scaloni ya analizaba su reemplazo desde antes y finalmente dispuso el ingreso de Nicolás Otamendi después del 3-2 convertido por Enzo Fernández.
La revisión física también alcanza a los laterales. Gonzalo Montiel y Nahuel Molina volvieron a repartirse minutos, en una señal sobre la recuperación de dos futbolistas que habían llegado a esta competencia con molestias. Por su lado, Nicolás Tagliafico regresó a la titularidad y estuvo más de 60 minutos en cancha después de su lesión. A eso se suma el caso de Facundo Medina, que había terminado con calambres ante Cabo Verde y volvió a participar al entrar por Julián Álvarez para reforzar la defensa del 3-2 en el descuento.
Enzo Fernández también había cerrado la ronda anterior con calambres, aunque su aparición sobre el final del duelo con Egipto mostró otra vez su respuesta física en ese tramo del certamen. La corrida que terminó en un cabezazo para el triunfo dejó a la vista que pudo sostener intensidad en un momento muy exigente del partido.
Suiza ya está confirmada y aparece otro detalle importante para Argentina
Además de la recuperación física, hay otro punto que el cuerpo técnico tendrá en cuenta rumbo al cruce con Suiza: las amonestaciones. El reglamento establece que “se limpiarán las amarillas para aquellos seleccionados que alcancen las semifinales”, por lo que este partido puede ser determinante también en ese aspecto.
Bajo esa condición, Gonzalo Montiel es el único jugador argentino que llegará al encuentro con una tarjeta acumulada. Eso significa que deberá evitar una nueva sanción si el equipo logra avanzar a la próxima instancia. En un duelo de eliminación directa, ese detalle también entra dentro de la planificación.
Si Argentina gana este fin de semana, además de meterse entre los cuatro mejores, tendrá asegurada la disputa de ocho partidos en el torneo, sin importar el resultado posterior. El próximo paso, de todos modos, ya tiene escenario y horario confirmados: será este sábado 11 de julio, desde las 22 de Argentina, en Kansas City y frente a Suiza.

