Un allanamiento en barrio Solidaridad terminó con el secuestro de dinero en efectivo, computadoras, documentación, una consola de videojuegos, dos vehículos y otros elementos en una causa por una presunta estafa. El procedimiento se hizo en el marco de una investigación judicial que busca reconstruir un circuito de cobros con tarjeta y anulaciones de operaciones que, según la denuncia, habría provocado un fuerte perjuicio económico a una empresa dedicada a la venta de carne. Además, durante la medida se revisaron movimientos en cuentas bancarias con transferencias entre familiares y otras personas vinculadas al expediente.
El allanamiento quedó ligado a una causa por presunta estafa
La intervención judicial se ordenó después de que la firma afectada detectara irregularidades en su sistema de cobros con tarjeta. Ese circuito era manejado a través de un posnet usado por dos cadetes, padre e hijo, que tenían a cargo el reparto de pedidos y el cobro en los domicilios de los clientes.
De acuerdo con lo informado en la denuncia, algunas operaciones que figuraban como pagadas aparecían luego en el sistema como anuladas. A partir de ese hallazgo, la empresa avanzó con una revisión interna para determinar cómo se estaban registrando esos movimientos.
En el procedimiento realizado en barrio Solidaridad, la Policía secuestró efectivo, equipos informáticos, papeles, una consola de videojuegos, dos vehículos y otros elementos que ahora serán analizados dentro de la causa. También se incorporaron registros sobre movimientos en cuentas bancarias.
La empresa detectó diferencias millonarias en el circuito de cobros
Según la presentación judicial, la maniobra atribuida a los sospechosos seguía un esquema repetido. Primero se hacía el cobro al cliente y, después, la transacción era cancelada en el posnet. Sin embargo, internamente quedaba asentada como si el dinero hubiera ingresado de manera correcta a la firma.
Esa modalidad, siempre según la denuncia, habría permitido que los montos cobrados no quedaran asentados como pérdida dentro del circuito formal. En una primera revisión de cuentas, la empresa encontró una diferencia superior a los 8 millones de pesos.
Ese monto fue restituido, aunque la firma resolvió seguir con el análisis de su operatoria para establecer hasta dónde llegaba la maniobra. Al ampliar el período revisado, informó que el desfasaje acumulado superaría los 159 millones de pesos, cifra que fue sumada al expediente.
También analizaron transferencias entre familiares y otras personas vinculadas
De manera paralela, los investigadores detectaron movimientos financieros considerados inusuales. Entre esos registros aparecieron transferencias entre integrantes del grupo familiar y otras personas relacionadas con la causa.
Esos movimientos fueron agregados al material secuestrado durante el allanamiento y serán estudiados junto con la documentación y los dispositivos incautados. La investigación continúa enfocada en reconstruir cómo se habría desarrollado el circuito de cobros y anulaciones.
Además, la causa busca establecer el grado de participación de cada una de las personas presuntamente involucradas en el expediente judicial.

