Alberto, un abuelo de 78 años de Ranelagh, hizo un viaje al Mundial junto a su familia y también llevó a Gustavo, el médico que lo atendió después de sufrir un ACV hace quince años. El grupo, integrado por 16 personas, apareció en el banderazo previo al partido contra Austria con una camiseta preparada para homenajear al nono. La comitiva llegó a Estados Unidos para acompañar a la Selección argentina, luego de una organización que Alberto empezó con más de un año de anticipación.
El viaje al Mundial que Alberto preparó durante más de un año
La historia apareció en la previa del encuentro contra Austria, cuando la familia argentina se mostró en el banderazo con una camiseta pensada especialmente para Alberto. La prenda llevaba una frase dedicada al abuelo y estaba vinculada con el sentido que el grupo le dio a esta experiencia compartida.
Según contó la familia, Alberto fue quien se encargó de coordinar la movida completa. Compró entradas, ordenó detalles y avisó con tiempo a hijos, nietos, sobrinos y amigos para que pudieran acomodar trabajos, estudios y cursadas antes de viajar.
El grupo llegó desde Ranelagh a Estados Unidos con la idea de acompañar a la Selección argentina. En total fueron 16 personas, reunidas por el abuelo, que quiso compartir el Mundial con distintas generaciones de su entorno más cercano.
Para los integrantes de la comitiva, el gesto no quedó solamente en pagar pasajes o conseguir entradas. La familia lo presentó como una experiencia para vivir entre todos, con Alberto como organizador y figura central del viaje.
El médico que lo atendió tras el ACV también fue parte del grupo
Durante el viaje, Alberto habló con TN y explicó por qué la presencia de Gustavo tenía un lugar tan importante para él. El abuelo lo señaló como el médico que lo asistió cuando sufrió un accidente cerebrovascular hace quince años.
“Es una cosa inolvidable. Estoy acá con toda mi familia y además está el médico que me salvó la vida”, contó Alberto, mientras marcaba la presencia de Gustavo, el cirujano que terminó viajando como un integrante más de la delegación.
Gustavo también relató cómo se sumó a la comitiva familiar. “Fui invitado por mi amigo Alberto como parte de una familia de la que no soy realmente miembro, pero somos amigos de mucha sangre”, sostuvo.
Aunque el médico bajó el tono de su rol en la historia, reconoció que detectar rápido el cuadro que atravesaba Alberto fue determinante para su recuperación. Por eso, para el abuelo, invitarlo al Mundial junto a sus familiares tuvo un sentido especial.
La familia de Alberto entre generaciones, entradas y banderazo
Alberto también destacó la convivencia dentro del grupo, donde viajaron jóvenes de alrededor de 20 años y adultos que, en su mayoría, rondan los 70. “Me agrada muchísimo estar con todos juntos. Nos adaptamos los chicos, que tienen 20 años, con los grandes, que la mayoría tenemos 70. Estoy muy feliz”, expresó.
Entre los nietos estuvo Santos, quien contó cómo se vivió la decisión de su abuelo puertas adentro de la familia. “Mi abuelo es lo más grande que hay”, aseguró. Además, explicó que Alberto comenzó a organizar todo con más de un año de anticipación.
Santos detalló que esa planificación permitió que cada invitado pudiera ordenar sus compromisos. Algunos tuvieron que acomodar actividades laborales, materias, estudios y cursadas para sumarse al viaje y acompañar a la Selección argentina.
La emoción del grupo también apareció durante el debut de la Albiceleste en Kansas contra Argelia. Después del triunfo, Alberto reunió otra vez a los suyos y les habló del motivo del viaje. “Nos dijo que era una experiencia única”, recordó Santos.
En el banderazo previo al partido contra Austria, otro de los presentes resumió el lugar que ocupa Alberto en la comitiva. “Él es el tío o el abuelo de muchos de nosotros. Fue el que consiguió las entradas y nos invitó a todos. Para nosotros es el capitán y el director técnico de este equipo”, señaló.
Antes de entrar al estadio para el partido que terminó con victoria de la Selección argentina, la familia posó junto al nono Alberto con la camiseta preparada en su honor.

