Imágenes de perros muertos después de mordeduras de yarará volvieron a encender la alarma por los ataques de estas víboras en Tartagal y en todo el norte salteño. Vecinos aseguran que los casos son cada vez más seguidos y que el problema ya no se queda en un solo barrio, sino que se extiende en distintas zonas del departamento San Martín. Señalan que el miedo es constante y que muchos ya no se sienten tranquilos ni en la vereda de sus casas.
Las fotos se comparten por grupos de WhatsApp y redes sociales, donde los habitantes describen cómo sus mascotas aparecen hinchadas o sin vida tras cruzarse con estos ofidios. A partir de esas publicaciones, empezaron a multiplicarse los relatos de encuentros con serpientes a pocos metros de las viviendas.
En las charlas de la comunidad se repite una preocupación central: la cercanía de los bichos venenosos a las casas donde viven chicos y adultos mayores, además de los animales.
Vecinos de Tartagal apuntan a pastizales y terrenos abandonados
Habitantes de barrios pegados a zonas rurales contaron que la presencia de yararás se repite sobre todo donde hay monte, malezas altas y lotes sin desmalezar muy cerca de las casas. Según describen, la combinación de pastizales, terrenos descuidados y viviendas a pocos metros se convirtió en un caldo de cultivo para los ataques.
Relatan que las serpientes aparecen tanto en baldíos como en patios traseros, veredas y pasillos laterales, sobre todo cuando cae el sol o durante la noche. En algunos casos las mascotas son las primeras en cruzarse con los ofidios y terminan mordidas antes de que alguien pueda reaccionar.
También se menciona que hay sectores del ejido urbano de Tartagal donde los vecinos dicen haber visto más de una víbora en pocos días, lo que aumenta el temor a que algún chico pise una sin darse cuenta cuando va a jugar o a comprar a la esquina.
Yarará en el norte: víbora común pero con veneno peligroso
En la zona recuerdan que la yarará es una de las serpientes más habituales del norte argentino y advierten que su veneno puede causar fuertes daños tanto en personas como en animales domésticos. Las mordeduras pueden generar complicaciones graves si no se actúa a tiempo, según remarcan en la comunidad.
Vecinos y referentes barriales coinciden en que estos ejemplares se dejan ver más seguido en días de calor intenso y durante la noche, cuando salen a buscar alimento y se mueven entre la vegetación tupida.
También remarcan que los lugares con yuyales altos, montes cerrados y falta de limpieza alrededor de las viviendas son los puntos donde más se están registrando apariciones de yarará, lo que mantiene en alerta a familias de Tartagal y de otras localidades del departamento San Martín.
Temor por posibles ataques a personas en Tartagal
Si bien las imágenes que circularon muestran sobre todo perros muertos por mordeduras, en los barrios se instaló el miedo a que el próximo blanco de la yarará sea una persona. El simple hecho de saber que las víboras ya están entrando al ejido urbano de Tartagal genera inquietud permanente entre quienes viven cerca de campos y montes.
En los grupos de vecinos se comenta que, cada vez que alguien publica una nueva foto de un animal atacado, vuelven a surgir advertencias para caminar con cuidado y estar atentos al moverse por zonas con maleza o poca luz en el departamento San Martín.

