La interna libertaria quedó al rojo vivo y ya salpica a todo el país: en plena resaca por la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, Manuel Adorni salió a cruzar sin vueltas a Victoria Villarruel y dejó una frase que hizo explotar la grieta interna: **“la vicepresidenta no es parte del Gobierno”**. El choque Milei–Villarruel, que se vio en el frío saludo del 1 de marzo en el recinto, ahora quedó totalmente blanqueado por el propio vocero y jefe de Gabinete, con declaraciones que ponen bajo la lupa la línea política del oficialismo y sus efectos en provincias como Salta.
El cruce se da tras la ceremonia en el Congreso, donde Javier Milei llegó acompañado por Karina Milei, saludó a Villarruel apenas unos segundos y siguió de largo, sin charla ni gestos de acercamiento. Esa escena no salió en la transmisión oficial, pero se filtró por una cámara alternativa y encendió las sospechas sobre la relación entre el Presidente y la titular del Senado.
En ese clima de tensión, Adorni eligió este lunes una entrevista radial para tirar la bomba y terminar de confirmar lo que en la Casa Rosada ya se murmuraba hace semanas: la fractura con Villarruel es abierta y, según él, no tiene retorno.
Adorni marcó la cancha y dejó afuera a Villarruel del “equipo de Gobierno”
Durante la nota que dio este lunes a radio El Observador, Manuel Adorni fue directo al hueso y no dejó lugar a dobles lecturas. Consultado por la relación Milei–Villarruel, soltó la frase que encendió todas las alarmas: “no hay ninguna chance de volver a tener relación con la vicepresidenta, porque no es parte del Gobierno”. También remarcó que, según su visión, la vice no integra “la gestión” ni las “decisiones” del Poder Ejecutivo.
Con esas palabras, el jefe de Gabinete pateó el tablero político y dejó expuesto el distanciamiento dentro de la fórmula que ganó las elecciones nacionales. Además, cerró la puerta a cualquier intento de recomponer el vínculo entre ambas cabezas del Ejecutivo, a las que la Constitución coloca en la misma boleta pero que hoy aparecen totalmente enfrentadas en la práctica.
Adorni insistió en que la desvinculación política con Villarruel es total y que no se analiza ningún tipo de negociación interna. Así, el mensaje quedó claro hacia adentro del oficialismo y hacia todas las provincias: la línea que marca la Rosada no incluye a la vicepresidenta como parte del círculo de decisión.
El gesto del celular de Villarruel que encendió más chispas en el Congreso
La tensión no se limitó al saludo frío. Durante el discurso de Javier Milei ante la Asamblea Legislativa, que se extendió por más de una hora, las cámaras tomaron a Victoria Villarruel mirando su teléfono celular mientras el Presidente hablaba. Esa imagen rápidamente empezó a circular y generó interpretaciones de todo tipo sobre el verdadero clima entre ambos.
Cuando le preguntaron a Adorni por ese momento, el funcionario esquivó cualquier análisis sobre el comportamiento de la vice y se despegó del tema. Sostuvo que “hay que preguntarle a ella por qué estaba con el celular” y aclaró que desde su lugar no consideran necesario hacer “una apreciación” sobre ese gesto puntual.
Milei apuntó al mensaje y Adorni culpó al kirchnerismo por los insultos
Pese a todas las miradas puestas en la interna con Villarruel, Adorni se encargó de remarcar que, para él, lo importante del 1 de marzo fue el contenido del discurso presidencial. Explicó que lo central de la jornada fue el mensaje que dio Milei ante la Asamblea y minimizó los gestos y episodios que rodearon la sesión, incluido el cortocircuito público con la vicepresidenta.
En la misma entrevista, el jefe de Gabinete dijo que lo que, según su criterio, corresponde “poner en valor” es lo que dijo el Presidente, más allá de lo que definió como “desatención” en el recinto. También apuntó contra la bancada kirchnerista, a la que responsabilizó por los silbidos e insultos que se escucharon mientras Milei hablaba.
De esta manera, Adorni intentó correr el eje de la discusión hacia la agenda económica y política del Gobierno nacional, aun cuando la pelea con Villarruel quedó instalada en todos los titulares y ya es tema de debate en los pasillos políticos de Salta y del resto del país.
Una interna que venía cargada: diferencias por economía y reformas
La ruptura no nació en la apertura de sesiones. En los días previos, Villarruel ya había marcado diferencias con el rumbo económico impulsado por La Libertad Avanza. Desde su rol institucional en el Senado, hizo públicas sus críticas a algunos puntos clave del programa oficial, sobre todo alrededor del debate por la reforma laboral en el Congreso.
La vicepresidenta también cuestionó el esquema de apertura económica promovido por el oficialismo y advirtió que, a su entender, esa orientación “implica un golpe a las políticas de producción y establecimiento de empresas en Estados Unidos”. Esas declaraciones profundizaron la tensión y terminaron de encuadrar la interna que ahora Adorni dejó al descubierto con sus frases sobre que Villarruel no integra el Gobierno.

