Manuel Adorni volvió con todo a la sala de conferencias de Casa Rosada y se paró frente a los micrófonos después de casi dos meses de silencio, en medio de una fuerte polémica por sus viajes y por una propiedad que, según le señalan, no figura en su declaración jurada. El jefe de Gabinete eligió este jueves 26 de marzo de 2026 para relanzar su exposición pública, anunciar un paquete de reformas que enviará al Congreso y, al mismo tiempo, defenderse de las causas judiciales y denuncias de la oposición que lo apuntan por su patrimonio y sus movimientos al exterior. En ese marco, ató todo a lo que definió como “operaciones políticas y mediáticas” en su contra.
Desde el histórico edificio de Balcarce 50, Adorni buscó mostrarse firme, bajó línea contra sus críticos y, además, se rodeó de figuras clave del oficialismo que se acercaron a saludarlo cuando terminó la conferencia. Al cierre de la jornada, en Casa Rosada insistían en que el funcionario no se va y que cuenta con respaldo político mientras crecen las dudas públicas sobre sus viajes en avión privado y en el avión presidencial.
El relanzamiento del vocero convertido en jefe de Gabinete llega en un momento en el que su apellido se volvió tendencia en redes sociales, donde se multiplicaron los hilos, memes, capturas de pantalla y debates sobre los gastos de sus viajes a Punta del Este y a Nueva York, y sobre los inmuebles que figuran o no figuran en los papeles oficiales.
Adorni se planta en Casa Rosada y liga las críticas a sus viajes con “operaciones políticas”
En la conferencia de prensa, Adorni arrancó de frente con el tema que lo tiene acorralado en redes y en tribunales: la polémica por sus viajes y su patrimonio. Sin vueltas, reconoció que hay investigaciones judiciales en curso y usó esa situación como escudo para no dar demasiados detalles. “Hay una investigación judicial en curso. No puedo responder sobre aspectos específicos porque puedo entorpecer lo que está en curso”, lanzó, marcando un límite cada vez que le repreguntaban.
El jefe de Gabinete remarcó que todo lo que tiene, según su versión, lo ganó antes de entrar al Gobierno. “No tengo nada que esconder, mi patrimonio lo construí antes de entrar al Gobierno, en los 25 años que estuve en el sector privado”, afirmó. Además, sostuvo que su sueldo como ministro está congelado desde hace dos años, y aseguró que está entregando a la Justicia y a los organismos de control todos los papeles que le piden.
En paralelo, buscó pegarse a una idea de “vara alta” en materia de control, y dijo textualmente: “Quiero dejar algo en claro, ningún otro gobierno sostuvo una vara tan alta como la nuestra, nunca”. Mientras tanto, en redes continuaban circulando capturas de portales, posteos de dirigentes opositores y videos de análisis que reavivaban la discusión por los gastos de sus viajes y el verdadero alcance de su patrimonio.
Sobre las propiedades, Adorni fue al detalle técnico: explicó que una parte de sus bienes ya aparece en los documentos oficiales, pero otra todavía no porque, según argumentó, el plazo para actualizar la declaración jurada todavía no venció. “Lo que no está declarado es porque la declaración jurada no está vencida”, planteó. Dijo que vive en Caballito y agregó: “El resto de las propiedades en los diferentes barrios de la Ciudad lo deben cotejar con mi declaración jurada. Todo está declarado”.
Viajes a Punta del Este y a Nueva York: la parte más caliente de la polémica
Uno de los puntos que más ruido generó en la opinión pública fue el viaje en avión privado a Punta del Este, que se convirtió en tema obligado de debate en canales, radios y redes. Adorni lo definió como un viaje “estrictamente familiar” y repitió varias veces que lo pagó de su propio bolsillo. “Lo del viaje a Punta del Este ya lo aclaré, y es un tema estrictamente familiar. Es un tema que está en la Justicia y no quiero interferir”, afirmó de nuevo, buscando cerrar el asunto.
En cuanto a las acusaciones de “dádiva” por ese vuelo, el funcionario fue tajante: “La dádiva habría sido si es que hubiera sido un regalo. Al viaje lo pagué yo. Es un tema de investigación judicial. Estoy cansado de decir que el viaje lo pagué. No es un dato menor. La dádiva es si yo no hubiese pagado”. También aclaró que, desde su mirada, ahí no ve problemas de incompatibilidad.
Otra pieza clave de la polémica es el uso del avión presidencial en un viaje a Nueva York, donde viajó junto a su esposa, Bettina Angeletti. En redes se viralizaron fotos de ambos paseando en esa ciudad, y a partir de eso surgieron pedidos de informes e intentos de interpelación en el Congreso para que aclare en qué condiciones se realizó ese vuelo y quién lo financió. Esos cuestionamientos también terminaron en denuncias judiciales que todavía están en trámite.
Al mismo tiempo, Adorni apuntó contra versiones que lo vinculaban con una casa en Martínez, supuestamente valuada en “1 millón de dólares”, y con gastos altísimos con tarjeta de crédito. “Este fin de semana me inventaron una mansión en Martínez de 1 millón de dólares, que me visitó un exagente de la SIDE y que tengo información secreta con la que extorsiono al Presidente y a la secretaria general de la Presidencia (Karina Milei)”, dijo, desmintiendo esa acusación. Volvió a repetir: “Me inventaron una mansión en Martínez de un millón de dólares. Incluso, que había gastado 250.000 dólares con mi tarjeta de crédito. No es cierto. Nosotros hablamos con resultados”.
La casa de Martínez y los gastos con tarjeta, otro capítulo del escándalo
En relación con esa vivienda ubicada en el partido bonaerense de Martínez, Adorni la enmarcó directamente en una ofensiva en su contra. Señaló que la casa forma parte de una operación política y mediática orientada a dañarlo a él y al oficialismo. “Con respecto a la casa de Martínez es parte de una operación política y mediática para dañar al Gobierno”, insistió, sumando ese ítem a la lista de temas que, según su mirada, se inflan para desgastarlo.
El hilo conductor que planteó el jefe de Gabinete une la propiedad de Martínez, los supuestos gastos con tarjeta de crédito, el viaje a Punta del Este y el vuelo a Nueva York como una serie de golpes coordinados. En su relato, todos esos temas integran una misma secuencia de denuncias, notas periodísticas, posteos en redes y presentaciones judiciales que buscan tenerlo en el centro de la escena por motivos ajenos a la gestión.
Anuncios de reformas, pliegos judiciales y promesa de informe en el Congreso
Mientras intentaba desactivar el escándalo por sus viajes, Adorni también usó la conferencia para mostrar agenda política. Anunció que enviará al Congreso un paquete de reformas que incluye la creación de un fondo para comprar armamento para las Fuerzas Armadas, financiado con el 10% de lo que se obtenga por la venta de activos del Estado. Además, adelantó que remitirá 60 pliegos de jueces y fiscales para cubrir vacantes en el Poder Judicial. Según planteó, el objetivo es “recuperar la iniciativa” y correrse del foco de las controversias.
En paralelo, confirmó una fecha clave que venía pateando: la presentación de su informe de gestión ante el Parlamento, tal como le exige el artículo 101 de la Constitución. Detalló que concurrirá al Congreso el 29 de abril para exponer sobre la marcha de la administración y responder preguntas de senadores y diputados. Hasta el momento de la conferencia, esa obligación seguía pendiente.
La reaparición pública en Casa Rosada también incluyó una fuerte demostración de respaldo interno. Tras la rueda de prensa, Adorni fue saludado por ministros y legisladores. Entre ellos, se lo vio abrazarse y sacarse una foto con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y mostrarse junto al ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el ministro de Salud, Mario Lugones; y el canciller, Pablo Quirno.
Según describen dentro de Casa Rosada, la idea es sostener una agenda pública más intensa para el jefe de Gabinete. Para el viernes se anunció una actividad en la que se mostrará junto al presidente Javier Milei, Karina Milei y Sandra Pettovello, en un claro movimiento para reposicionarlo en el centro del esquema oficial, aun cuando en el debate público su apellido sigue atado a la polémica por los viajes y por los bienes declarados.
Cruces con el kirchnerismo, quejas contra los medios y pelea por los sueldos
En su exposición, Adorni no se limitó a defenderse de las causas y denuncias por sus viajes. También salió con fuerza contra el kirchnerismo y contra parte de los medios de comunicación. “No me voy a sentar a que nos den clases de ética los que viven del Estado desde que nacieron, los que se robaron un PBI ni los empresarios y periodistas que los ayudaron”, disparó, marcando un tono de confrontación directa con la oposición.
Rechazó cualquier intento de equiparar al actual oficialismo con gestiones anteriores y recordó el caso del exsecretario de Obras Públicas, José López: “No somos lo mismo que gestiones anteriores y la gente lo sabe. No olvidamos que un secretario de Obras Públicas que revoleaba bolsos con plata”. De esa manera, buscó reforzar la comparación cada vez que hablaba de su patrimonio, sus viajes y el nivel de transparencia que, según sostuvo, exhibe la actual administración.
Adorni también apuntó contra la cobertura periodística y dijo que existe una estrategia para debilitar a todos los ministros. “Se dedicaron a limar a cada uno de los ministros desde el primer día. Hay algunos ministros que, según los medios, ya llevan más de 20 renuncias y despidos. Una nueva a cada mes. Conmigo hicieron exactamente lo mismo y acá estamos”, subrayó. Enlazó esa idea con las notas, investigaciones y posteos sobre sus viajes, que considera parte de ese desgaste.
En cuanto al tema salarial, comparó lo que cobra hoy un ministro con lo que se percibía durante la presidencia de Alberto Fernández. “Un ministro gana casi la mitad hoy de la que ganaba un ministro con Alberto Fernández. No digo que se poco, digo que no somos lo mismo que los que vinieron antes y la gente lo sabe”, manifestó, usando otra vez el contraste con gobiernos anteriores como argumento.
Reuniones reservadas, versiones de reemplazo y guiño de Milei
La conferencia de prensa no fue el único movimiento del día. En paralelo, en Casa Rosada resolvieron que Adorni retome los encuentros “mano a mano” con ministros y funcionarios, un formato que había usado al principio de su gestión y que, según cuentan, se había enfriado en las últimas semanas. Esa agenda incluye reuniones con Federico Sturzenegger, Juan Bautista Mahiques, Sandra Pettovello y Alejandra Monteoliva, entre otros integrantes de áreas clave.
Fuentes oficiales sostienen que este esquema de reuniones busca reforzar la coordinación política interna y ordenar prioridades luego de un período de desgaste. En los últimos días circularon versiones sobre posibles reemplazantes para la jefatura de Gabinete, con nombres como Pettovello, Diego Santilli, Martín Menem, Eduardo “Lule” Menem y el propio Sturzenegger. Desde la Casa Rosada, sin embargo, niegan cambios inminentes y remarcan que Adorni cuenta con el aval de Javier Milei y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Dentro del oficialismo interpretan este regreso a la primera línea comunicacional como parte de una estrategia para “recuperar centralidad política”, luego de que la figura del jefe de Gabinete quedara atada casi exclusivamente a la polémica por sus viajes y a la difusión de datos sobre bienes no declarados. La combinación de conferencias, reuniones de coordinación y actividades junto a las principales figuras del Gobierno se presenta desde Casa Rosada como la respuesta frente a las presiones políticas, los pedidos de informes en el Congreso y las causas judiciales que lo rodean.
En ese contexto, Adorni volvió a encuadrar todas las acusaciones —la casa de Martínez, los supuestos gastos con tarjeta, el viaje a Punta del Este y el vuelo a Nueva York— en una misma línea de acciones que, según su versión, buscan golpear su imagen. “Con respecto a la casa de Martínez es parte de una operación política y mediática para dañar al Gobierno”, reiteró. Al mismo tiempo, sostuvo que los detalles específicos seguirán su curso en sede judicial y remarcó una vez más que, de acuerdo a lo que viene declarando, “todo está declarado”.

