Adorni quedó otra vez en el centro de la discusión política luego de que diputados no pudieran abrir la sesión especial que cayó por falta de quórum. El intento opositor para avanzar con una interpelación al jefe de Gabinete no llegó al debate formal el martes 23 de junio de 2026, porque había 117 legisladores en sus bancas y se necesitaban 129. Tras esa situación, el tratamiento pasó a comisiones y también quedó en la agenda del Senado, que deberá votar una convocatoria formal para el 2 de julio.
El quórum que no apareció frenó el debate en el recinto
La convocatoria fue levantada a las 14:31 por el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, después de constatar que el número de diputados presentes no alcanzaba el piso reglamentario. Para habilitar el tratamiento se requerían 129 bancas ocupadas, pero solo se registraron 117.
La sesión especial había sido impulsada por sectores opositores con el objetivo de discutir la situación de Manuel Adorni. El planteo estaba relacionado con denuncias y cuestionamientos sobre su patrimonio y sobre declaraciones públicas realizadas por el funcionario nacional.
Sin embargo, la estrategia no prosperó porque varios bloques resolvieron no participar. Esa ausencia dejó sin margen a la oposición para abrir el recinto y avanzar con el pedido de interpelación contra el jefe de Gabinete.
La negociación política llevó el tema a comisión
La caída de la sesión estuvo vinculada con conversaciones mantenidas durante el fin de semana entre el oficialismo y bloques dialoguistas. Según trascendió, La Libertad Avanza acordó con referentes del PRO, la UCR y espacios provinciales que el asunto sea tratado el 30 de junio en la Comisión de Asuntos Constitucionales.
Ese entendimiento cambió el panorama que se esperaba para la sesión especial. Con la posibilidad de abordar el tema en una instancia de comisión, los bloques incluidos en ese acuerdo resolvieron no bajar al recinto.
En paralelo, el oficialismo confirmó una sesión propia para el miércoles 24 de junio de 2026. En esa convocatoria buscará avanzar con proyectos vinculados al denominado Súper RIGI y con otros temas económicos impulsados por el Gobierno nacional.
Los diputados presentes y los bloques ausentes
Entre los 117 legisladores que ocuparon sus bancas estuvieron principalmente integrantes de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica, sectores de Provincias Unidas, algunos monobloques y diputados provinciales. También participó el salteño Bernardo Biella, de Innovación Federal.
En cambio, no participaron legisladores de La Libertad Avanza, el PRO, la mayoría de la UCR, el MID y gran parte de los bloques provinciales ligados a gobernadores aliados o dialoguistas. Esa decisión impidió alcanzar el número necesario para iniciar formalmente la discusión.
La sesión sin debate formal dejó cruces políticos
Aunque la sesión no llegó a constituirse, varios legisladores usaron el recinto para cuestionar a los bloques que no se sentaron en sus bancas. Los señalamientos apuntaron, sobre todo, a espacios que antes habían expresado objeciones públicas hacia Adorni.
El presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, cuestionó al PRO y a la UCR. Desde esa bancada marcaron una contradicción entre los planteos previos contra el jefe de Gabinete y la decisión de no dar quórum.
También hubo críticas desde el Frente de Izquierda, donde Nicolás del Caño sostuvo que los ausentes terminaron favoreciendo al oficialismo. Desde la Coalición Cívica, Mónica Frade acusó a quienes no bajaron al recinto de responder políticamente al Poder Ejecutivo y evitar el debate.
Tras lo ocurrido en Diputados, la discusión continuará en el Congreso. El Senado deberá votar el jueves 25 de junio si convoca formalmente a Manuel Adorni a una interpelación prevista para el 2 de julio, mientras que en Diputados el tema quedó derivado al tratamiento del 30 de junio en la Comisión de Asuntos Constitucionales.

